La Guardia Civil detuvo a un vecino de Infiesto (Piloña) tras hallar ayer, día de Navidad, el cadáver de su madre en el domicilio donde vivían ambos, y sospecharse que podría llevar varios días muerta.
El detenido agredió a los sanitarios que se personaron en la vivienda a atender a la progenitora que, aseguran fuentes de la investigación, en manos de la Policía Judicial de la Guardia Civil, «presentaba signos evidentes de abandono».
Todo apunta a que el fallecimiento de la anciana se produjo por causas naturales, al rompérsele la aorta.
La detención se produjo por la agresión a los agentes de la autoridad (sanitarios) y por desatención de las onbligaciones familiares.