La compañía Nestlé anunció ayer, martes, un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que contemplará el despido de un total de 301 trabajadores de todos sus centros de España. Una medida que afectará a la planta que la compañía tiene en Sevares, en el concejo de Piloña; y de la que todavía se desconoce el impacto.
La compañía, con un total de 4.158 personas en plantilla en todo el país, ha explicado que estos despidos responden al cambio que vive el sector del gran consumo, «marcado por el aumento de los costes operativos, el cambio de hábito del consumidor y el avance de la marca de distribución». Un escenario que obliga a la compañía alimentaria a «adaptarse a los retos actuales del mercado» para avanzar hacia un modelo de negocio «más eficiente, ágil y focalizado en sus marcas estratégicas». Algo para lo que se enfocará en la automatización y digitalización de sus procesos de producción.
Según afirmó la compañía en su comunicado, el ERE que también afecta a Sevares es fruto de un «análisis exhaustivo» de sus estructuras operativas además de la implementación de «diversas medidas previas de contención de costes», además de afirmar que el ERE se realizará bajo «los principios de transparencia y respeto, y mediante la interlocución honesta con la representación legal de los trabajadores».