Barandillas, verjas, ornamentos..., lucen como el primer día en el Santuario de la Cueva de Piloña, tras la mano de pintura aplicada por un equipo de voluntarios de la parroquia de Infiesto, que trabajó a destajo para dejar el santuario listo para revista.
Este remozado llega después de que el Ayuntamiento inaugurase también las obras llevadas a cabo en el área de este emblemático santuario donde ahora hay un alabado parque infantil, así como un enorme cenador de madera y teja para cubrir la terraza del chiringuito.