Las siluetas de los primeros habitantes del Bosque de la Prehistoria ya se dejan ver desde buena parte de Ribadesella. A lo largo de la mañana de este jueves llegaron al Cuetu'l Fuerte las reproducciones a tamaño natural de los animales que formarán parte de este nuevo espacio turístico impulsado por el Ayuntamiento y cuya apertura está prevista dentro de aproximadamente dos semanas.
Aunque permanecen completamente envueltos y protegidos hasta el día de la inauguración, las reproducciones ya ocupan sus respectivos pedestales en la ladera situada sobre el barrio de El Fuerte, una ubicación privilegiada que ofrece una de las mejores vistas panorámicas de la villa riosellana, la desembocadura del Sella y la playa de Santa Marina.
El proyecto recrea parte de la fauna que habitó la península ibérica durante la Edad del Hielo y periodos posteriores. Entre las figuras que formarán parte del recorrido se encuentran el tigre de dientes de sable, el bisonte estepario, el leopardo europeo, el oso cavernario, el león de las cavernas y el caballo prehistórico, este último especialmente vinculado al patrimonio paleolítico local y a la cueva de Tito Bustillo, declarada Patrimonio de la Humanidad.
Un marco incomparable
El emplazamiento del Bosque de la Prehistoria estaba inicialmente previsto en el Macizo de Ardines, aunque finalmente se optó por su ubicación actual en el Cuetu'l Fuerte, frente a la cueva de Tito Bustillo, ubicada al otro lado de la ría. Durante las últimas semanas se han ejecutado los trabajos de acondicionamiento del terreno y de los accesos al mirador que albergará las reproducciones.
Además de las figuras, el recinto cuenta con un gran mirador y un photocall con el lema «Ribadesella. Bosque de la Prehistoria. Un marco incomparable», desde el que los visitantes podrán contemplar una de las estampas más reconocibles del concejo.
El Bosque de la Prehistoria forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino y aspira a convertirse en un nuevo atractivo para vecinos y visitantes. Mientras llega la fecha de apertura, prevista para dentro de unas dos semanas, los animales seguirán ocultos bajo sus envoltorios, aunque su presencia ya ha comenzado a llamar la atención desde distintos puntos de la localidad.