Una carabela portuguesa fue avistada este vierne trente a la playa de Santa Marina, en Ribadesella. La imagen del ejemplar fue compartida en redes sociales por un usuario que alertaba a los nadadores de su presencia.
No es la primera vez que estos organismos llegan a la costa asturiana. Cada verano pueden aparecer arrastrados por el viento y las corrientes marinas y, aunque no suelen verse con frecuencia, conviene evitar cualquier contacto con ellos. A pesar de que muchas personas las conocen como medusas, la carabela portuguesa no lo es. Sus largos tentáculos contienen células urticantes que pueden provocar picaduras incluso cuando el animal ha quedado varado en la arena.
¿Qué hacer si te encuentras una carabela portuguesa?
Si se encuentra una carabela, la recomendación es sencilla: no tocarla y avisar a los socorristas o al personal de la playa. Según recuerda Cruz Roja, sus tentáculos pueden seguir siendo urticantes aunque el ejemplar parezca muerto o esté fuera del agua.
¿Y si te pica?
En caso de picadura, el Instituto Nacional de Toxicología aconseja lavar la zona con agua de mar, nunca con agua dulce, ya que esta puede hacer que se libere más veneno. Tampoco se debe frotar la piel ni aplicar remedios caseros como vinagre, alcohol o amoníaco. Si quedan restos de tentáculos, deben retirarse con unas pinzas o con un objeto rígido, evitando tocarlos directamente con las manos.
Si la persona presenta dificultad para respirar, mareos, una reacción alérgica importante o un dolor muy intenso, lo recomendable es acudir a un centro sanitario o llamar al 112.