Paulo García, alcalde de Ribadesella, ha tomado hoy la decisión de cerrar el acceso al paseo de la Puntal Pozu, en el extremo noroeste del paseo marítimo de Santa Marina, como medida de seguridad. La alarma ha partido de un informe que ha recibido el consistorio en el que la Dirección General de la Costa y el Mar, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, alertaba de que la ladera del paseo presenta «un riesgo relevante de desprendimientos».
Hasta la zona se ha desplazado el primer edil acompañado de un técnico municipal y, tras evaluar a simple vista la situación, ha tomado la determinación de cerrar el acceso. «No vamos a correr riesgos, la seguridad de las personas está por encima de todo», afirmaba García. Así y siguiendo las indicaciones del citado informe, se realizará un análisis detallado del estado actual de la ladera y de su evolución ya que «la observación visual no es suficiente para garantizar las condiciones adecuadas de seguridad».
Esta zona ya ha contado con diversas actuaciones que perseguían estabilizar la ladera y, también, de un seguimiento de su evolución desde los trabajos llevados a cabo en 2022. Un año desde el que se realiza, cada seis meses, una inspección para detectar movimientos de piedras o deformaciones de la ladera. Un chequeo regular que ha desembocado en la decisión de cerrar el acceso.