«Juntarse» y hacer red. Ese fue el objetivo con el que nació el I Encuentro Intervecinal de los Mayores de Ribadesella, celebrado esta mañana en Tereñes y en el que han participado más de 200 personas. La iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento riosellano dentro del programa de prevención y abordaje de la Soledad No Deseada (SND), puso el broche final a la XXIX Semana de los Mayores con una jornada de convivencia entre vecinos de distintos pueblos del concejo. Según explicaron desde el Consistorio, la idea surgió tras la feria experiencial ‘Reseia’, celebrada el pasado diciembre, donde muchos participantes coincidieron en la necesidad de crear espacios donde "juntarse" y compartir tiempo con otros vecinos de su edad.
La mañana comenzó con una ruta guiada por Tereñes junto a la alcaldesa de barrio, Carmen Sánchez Cifuentes, y varios vecinos de la localidad, que ejercieron de anfitriones mostrando algunos de los lugares más representativos del pueblo. El recorrido incluyó la capilla de la Virgen de las Nieves, el Cimat, el antiguo lavadero, varios hórreos y un llagar artesano donde los asistentes pudieron probar sidra, antes de terminar junto a los acantilados con vistas al Cantábrico.
«Los anfitriones son los propios vecinos, que enseñan su pueblo y cuentan su historia», explicó durante la jornada el concejal de Servicios Sociales, Santiago Traviesa, quien destacó que este encuentro tendrá continuidad y se celebrará cada año en una localidad distinta del municipio.
En la visita participaron también el alcalde de Ribadesella, Paulo García, además de otros miembros de la corporación municipal. El regidor destacó la importancia de crear espacios donde «las personas mayores de los 36 pueblos del concejo puedan interactuar y compartir experiencias».
Durante el paseo y la posterior comida popular fueron muchos los asistentes que aprovecharon para reencontrarse y conversar con vecinos a los que hacía años que no veían. Mari Carmen Prieto, de 80 años, explicó que lleva «más de veinte años viniendo a la Semana de los Mayores» y que siempre la disfruta «muchísimo». «Nos tratan muy bien y lo pasamos estupendamente», comentó mientras recordaba que conoce Tereñes desde joven porque vivió en San Esteban.
En la jornada también participó Mari Carmen Pendás, vecina de Aveu, que lleva años sumándose a las actividades organizadas dentro de la Semana de los Mayores. «Lo pasamos muy bien y siempre echamos un rato estupendo», comentó antes de reconocer, entre risas, que esperaba con ganas el comienzo del baile.
La actividad reunió tanto a participantes habituales como a personas que acudían por primera vez. Ese fue el caso de Elina Carvajal, antigua maestra jubilada, que participó en el encuentro tras regresar hace poco a Ribadesella, donde nació, después de vivir varios años en Oviedo. «Como ya no me valgo muy bien sola, volví a mi casa de nacimiento», explicó durante la comida.
A su lado, Fernando Valdés, vecino de Ribadesella de 80 años, disfrutaba del la jornada junto a su cuñada y animaba a otros mayores a participar en este tipo de encuentros. «Vengo muchas veces a caminar por Tereñes y a ver las puestas de sol, que son muy bonitas», apuntó.
Tras la visita, los asistentes compartieron una paella popular bajo una carpa instalada para la ocasión, seguida de baile con orquesta y del homenaje a Sara Bouzán Pardo y Cándida Amparo Quesada Caso, ambas de 93 años, vecinas de El Cobayu y las más longevas de la jornada, que recibieron un ramo de flores y una placa conmemorativa de manos del alcalde riosellano.
Además, el Ayuntamiento entregó diplomas a las seis personas que cumplieron 65 años desde la última edición de la Semana de los Mayores: Carmen Martino, María Elena Cabrera, José Antonio Cerra, José Luis Cuevas, José Carlos Pérez e Isabel Valle.