La jornada de ayer fue movida en Ribadesella donde dos hombres fueron detenidos tras una espectacular persecución que comenzó nada menos que en Torrelavega. Y si ya la historia en sí no deja de ser peculiar, alcanza cotas de película de acción al saber que los dos fugados condujeron en algunos momentos incluso a 190 kilómetros por hora y que no dudaron en hacerlo en dirección contraria.
Los hechos comenzaron cuando la Policía Local de Torrelavega, a petición de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, identificó en las inmediaciones del parque Manuel Barquín un vehículo que conducía a gran velocidad y que estaba implicado en varios hurtos y robos recientes en el municipio cántabro. Tras esquivar a la Policía Local –aunque, según relataron, la intención de los fugados era la de embestirles–, el vehículo se dio a la fuga iniciando una persecución en la que se vieron implicados hasta tres vehículos de este cuerpo.
Tras solicitar refuerzos a la Guardia Civil, ésta se incorporó a la altura de Pría donde los fugados salieron de la autovía para incorporarse, después, a la A-8 en sentido contrario lo que obligó a cortarles el paso y forzar, incluso, una colisión con una pareja de la Guardia Civil. Una acción que, si bien deja dos agentes heridos leves, permitió poner fin a la persecución.
Los dos varones interceptados tras una hora de persecución quedaron detenidos en el cuartel de la Guardia Civil de Ribadesella bajo la custodia de agentes de la Guardia Civil de Cangas de Onís, donde los fugados han pasado a disposición del juzgado de esta localidad.
Además de haber estado implicados en distintos robos, sobre uno de ellos pesaba ya una orden de búsqueda de un juzgado. Tras lo sucedido ayer, el conductor esta acusado de un delito de atentado contra agentes de la autoridad; y ambos de conducción temeraria y desobediencia grave.