Ribadesella pierde el aparcamiento del Dover a las puertas de la temporada de verano

La propiedad ha cerrado definitivamente la parcela mientras el Ayuntamiento busca alternativas para ampliar las plazas de estacionamiento
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photo_camera El aparcamiento del Dover, en la playa Santa Marina de Ribadesella.

La villa de Ribadesella se ha quedado desde este lunes sin uno de sus aparcamientos más utilizados durante el verano. El conocido como «aparcamiento del Dover», situado en el barrio de Santa Marina, junto a la playa, ha cerrado definitivamente tras la decisión adoptada por la propiedad del terreno.

A primera hora de la mañana comenzaron los trabajos de vallado y precintado de la parcela, impidiendo desde hoy el acceso de vehículos a un espacio que durante décadas ha servido para aliviar los problemas de estacionamiento en una de las zonas más concurridas del municipio durante la temporada turística.Según han explicado fuentes municipales, la parcela es de propiedad privada y sus titulares habían solicitado una serie de actuaciones urbanísticas, algunas de las cuales «no tenían cabida legalmente», mientras que otras excedían las competencias del Ayuntamiento. Además, recuerdan que no será posible desarrollar la construcción prevista en el terreno hasta la aprobación del nuevo Plan General de Ordenación Urbana.

Desde el consistorio señalan que habían mantenido conversaciones con la propiedad para intentar que el aparcamiento permaneciese abierto mientras no pudieran iniciarse las obras. Finalmente, el cierre se ha hecho efectivo este lunes.

Menos plazas para el verano

La pérdida de este espacio supone la desaparición de uno de los estacionamientos más estratégicos del barrio de Santa Marina en vísperas de la temporada alta. El equipo de gobierno asegura que continúa trabajando en la búsqueda de alternativas y recuerda que en los últimos años se han puesto en servicio nuevos espacios para vehículos, como La Atalaya, la parcela del antiguo Mantequeru o el estacionamiento provisional habilitado al final de la playa durante la pasada Semana Santa.

Aun así, el cierre del aparcamiento del Dover obligará a vecinos y visitantes a buscar alternativas en una zona donde la demanda de estacionamiento aumenta considerablemente durante los meses de verano.