La Asociación de Vecinos de Tereñes recordó la pasada semana la figura de Constantino Cabal Rubiera (1877-1967), periodista, escritor y estudioso de la cultura y las tradiciones asturianas que mantuvo una estrecha relación con la localidad durante buena parte de su vida. El homenaje se celebró en el CIMAT dentro de la programación cultural de verano, en el que la hija del escritor, Mercedes Cabal Alonso, recibió una placa de reconocimiento por parte del Ayuntamiento.
El acto contó con una conferencia del antropólogo Roberto González-Quevedo, centrada en la trayectoria y la obra de Cabal. El escritor construyó hace más de un siglo una casa en Tereñes, donde pasó numerosos veranos y también algunas temporadas de invierno y desde donde desarrolló parte de su trabajo.
La trayectoria de Constantino Cabal estuvo marcada tanto por el periodismo como por su interés por la historia y la cultura popular de Asturias. Emigró a Cuba en 1905 y trabajó en el 'Diario de la Marina' de La Habana, donde llegó a ser primer redactor, antes de ejercer como corresponsal del mismo periódico en Madrid. A su regreso continuó desarrollando una amplia labor como escritor e investigador, especialmente centrada en las tradiciones, el folclore y la mitología asturianos. Fue además cronista de Asturias y estuvo vinculado al Instituto de Estudios Asturianos como miembro de número y director de su Boletín.
Tereñes ocupó también un lugar importante en su vida. Según recuerda Mercedes Márquez Cabal, nieta del escritor, su abuelo llegó a la localidad hace más de un siglo, construyó allí una casa y pasó numerosas temporadas en un entorno entonces marcadamente rural, desde el que continuó desarrollando parte de su trabajo. «Recorrió Asturias de arriba abajo, recogiendo las costumbres y la manera de hablar», explica Márquez.
La relación de Cabal con Tereñes no terminó con su fallecimiento. Sus descendientes conservan la vivienda que construyó y mantienen el vínculo familiar con el pueblo más de cien años después de su llegada.