El valle de Sajambre despide a Eutimio Martino Redondo, uno de sus vecinos más ilustres, quien falleció ayer a los 101 años en la casa de ejercicios de la localidad vallisoletana de Villagarcía de los Campos en la que residía desde hace algunos años, tras dedicar su vida al sacerdocio como parte activa de la congregación de los jesuitas consagrados a los que pertenecía.
Nacido en la localidad sajambriega de Vierdes en agosto de 1924, dedicó su vida al ejercicio del sacerdocio y a la docencia impartiendo clases de Latín, Literatura e Historia en distintos lugares de la geografía como Comillas, Salamanca, León o Madrid. Para ello se formó no solo en España sino también en Frankfurt, Dublin o París entre 1953 y 1956: un dato muy singular por el momento histórico, y que da cuenta de la singularidad vital de Martino que desempeñó a lo largo de toda su vida investigación en materia de historia y lingüística como parte de su actividad.
Colaborador en distintas parroquias rurales de León y Valladolid hasta el último momento de su vida, Eutimio Martino sí fue profeta en su tierra. Algo de lo que da fe el nombramiento de Hijo Predilecto de Sajambre en abril de 2025 por parte del Ayuntamiento de Sajambre por «una vida dedicada al estudio, la investigación y la reivindicación del valor histórico y cultural de Sajambre, su tierra natal, y de sus comarcas vecinas». A pesar de su periplo vital y personal, Eutimio siempre mantuvo sus raíces en Sajambre. Algo de lo que da cuenta su carácter de socio honorífico de la Asociación Cultural Pica Ten de la localidad.
Su ejemplo se convierte en una brújula que guiará los pasos de aquellos que buscan entender y preservar lo que somos
Tal y como declaraba el Ayuntamiento en su página web, el fallecimiento de Martino «deja un vacío irremplazable, pero su legado perdurará en el tiempo». «Las enseñanzas que ha compartido, los conocimientos que ha transmitido y el amor por Sajambre quedará en la memoria colectiva del Valle, recordándonos siempre la importancia de nuestra historia y la riqueza cultural que nos define», abunda.