El Ayuntamiento de Siero ha aprobado este martes la externalización del servicio municipal de aguas, una decisión que marca un punto de inflexión en la gestión de una infraestructura considerada crítica. La propuesta del equipo de gobierno socialista, que cuenta con mayoría absoluta, salió adelante con el apoyo de Vox, la abstención de la Plataforma de Vecinos de la Fresneda (AVF) y el voto en contra del PP, Podemos e Izquierda Unida.
La posición del PSOE
El alcalde, Ángel García, defendió la medida como una decisión “técnica y de gestión, no ideológica”, subrayando la necesidad de acometer 65 millones de euros en inversiones para renovar depósitos y tuberías obsoletas, con pérdidas de hasta el 50% del agua en red. Según el regidor, externalizar permitirá acometer 25 millones en los primeros cuatro años, reduciendo fugas y garantizando el suministro. “El servicio seguirá siendo público, aunque lo preste una empresa privada”, insistió.
Vox: apoyo con exigencia de dimisión
El portavoz de Vox, Josué Velasco, respaldó la externalización “por responsabilidad”, pero exigió la dimisión inmediata del alcalde al considerar que el colapso del servicio es fruto de su incompetencia. “Que un alcalde socialista tenga que privatizar el agua demuestra su fracaso político”, afirmó.
PP: subida de tarifas y falta de participación
El PP votó en contra al advertir que la privatización supondrá triplicar la tarifa del agua. Su portavoz, Juan Luis Berros, denunció la ausencia de debate y reclamó una consulta popular para decidir un asunto que afecta a más de 26.000 tomas en el concejo.
Podemos e IU: el agua como derecho público esencial
Podemos e Izquierda Unida rechazaron la propuesta por considerar que el agua es un derecho básico que debe gestionarse desde lo público. Criticaron que el expediente esté “diseñado para justificar la privatización” y alertaron de que se entrega un servicio esencial a una empresa durante 30 años.
AVF: abstención por falta de garantías
La Plataforma de Vecinos de la Fresneda se abstuvo, alegando que una decisión de este calado requiere contar con información técnica y económica definitiva.
Una decisión polémica
La externalización del agua en Siero se aprueba en un clima de fuerte división política y social. Mientras el gobierno defiende la medida como la única vía para garantizar inversiones urgentes imprescindibles, la oposición alerta de un incremento de tarifas y de la pérdida de control público sobre un servicio esencial.