El nombre de Nacho Fonseca quedó desde este jueves ligado para siempre al CEIP Xentiquina Lieres-Solvay. El centro educativo descubrió una placa que identifica su aula de música con el nombre del maestro y compositor asturiano, impulsor del proyecto del grupo musical Xentiquina y uno de los docentes más recordados por la comunidad escolar.
El protagonista de la jornada no ocultó su emoción ante el reconocimiento. «Fue un orgullo enorme y una sorpresa maravillosa», afirmó. Fonseca reconoció que no esperaba un homenaje de estas características años después de su jubilación y agradeció el cariño de la comunidad educativa encabezada por la directora, Inés Estrada, antigua alumna suya. «Que mi nombre quede vinculado al aula en la que tantísimo trabajé y donde fui tan feliz con los rapacinos y rapacines es una satisfacción muy grande», señaló el docente, recordando las numerosas canciones que nacieron entre aquellas paredes y que acabarían formando parte de la memoria colectiva del centro.
Además, mostró su satisfacción por la evolución actual del colegio. «Veo que el centro está creciendo y que atraviesa un momento muy bueno», destacó. En su opinión, el equipo directivo ha sabido impulsar un proyecto educativo atractivo que está logrando aumentar la matrícula. «Siempre consideré que este era un colegio ideal para los niños por sus espacios, por el ambiente y por la fuerza que siempre tuvo esta escuela», añadió.
Durante el acto, la directora del centro, Inés Estrada, destacó que Fonseca fue mucho más que un profesor de música. Lo definió como «un visionario de la educación» que entendió antes que muchos que la música podía ser una herramienta para fomentar la inclusión, la creatividad y el sentimiento de pertenencia entre el alumnado. Estrada subrayó también la importancia de su trabajo en la difusión del asturiano. Gracias a sus canciones, explicó, generaciones enteras aprendieron la lengua «casi sin darse cuenta», convirtiéndola en una experiencia compartida y cercana.
Por su parte, la concejala de Festejos, Mercados y Bienestar Animal de Siero, Ana Nosti, destacó que proyectos como Xentiquina lograron unir escuela, música y cultura asturiana, dejando una huella imborrable en miles de escolares.
Con el descubrimiento de la placa conmemorativa, el colegio quiso garantizar que el legado de Nacho Fonseca siga presente en la vida diaria del centro. Un legado que, como recordó el propio homenajeado, continúa vivo en las canciones que aún se cantan y en los valores que ayudó a transmitir desde las aulas.