La parroquia sierense de Valdesoto acoge desde el viernes la exposición fotográfica “36 años de Pueblos Ejemplares de Asturias”, una muestra itinerante organizada por la Fundación Princesa de Asturias que reúne imágenes y recuerdos de todas las localidades distinguidas con este reconocimiento desde su creación.
La exposición reúne fotografías de las 36 localidades, pueblos y comunidades vecinales distinguidas con este reconocimiento desde la creación del galardón. A través de cubos expositivos, los visitantes podrán recorrer imágenes históricas de cada uno de los pueblos ejemplares, además de instantáneas de las ceremonias de entrega y contenidos relacionados con la Fundación Princesa de Asturias.
Valdesoto, distinguido este año como Pueblo Ejemplar de Asturias, contará además con un espacio propio dentro de la muestra. “Para nosotros supone un orgullo porque refleja el trabajo realizado durante todos estos años por pueblos que, igual que nosotros, recibieron este reconocimiento”, explica Víctor Peláez, presidente de la asociación Todos juntos podemos.
Peláez considera que la exposición servirá también para seguir dinamizando la parroquia y atraer visitantes. “Va a quedar muy bien en este entorno, junto a la placa que descubrieron los Reyes. Todo esto ayuda a dar visibilidad a Valdesoto”, señala.
En la misma línea se expresa Pergentino Martínez, vocal de la asociación, que destaca la repercusión que ha tenido el premio desde la visita de la Familia Real. “La parroquia es ahora mucho más conocida. Hay gente de Valencia, Madrid, Zamora, incluso holandeses o británicos que vienen a conocer el pueblo que vieron en la televisión”, afirma.
Los vecinos aseguran que ese incremento de visitantes ya empieza a notarse en el turismo rural y en las celebraciones tradicionales. “Valdesoto nunca fue un gran referente turístico más allá de fiestas como les Carroces o los Sidros, pero el premio cambió mucho las cosas”, apunta Martínez.
Ese aumento de público obliga también a replantear algunos aspectos organizativos de las fiestas. “Ahora sabemos que vendrá más gente y hay que prepararse”, explica Peláez. Tanto en la representación de los Sidros y les Comedies como en el desfile de carrozas, las asociaciones estudian fórmulas para mejorar la visibilidad y facilitar el tránsito de público y participantes.
“Queremos mantener la esencia y el lugar tradicional, pero adaptándonos a una afluencia mayor”, concluyen desde la organización.