Fallece José Luis Alonso Tuñón, antiguo coadjutor de San Pedro de Pola de Siero

El sacerdote, que desde 1997 era párroco de la iglesia de San Isidoro el Real, de Oviedo, tenía 84 años y será enterrado en Proaza
Don José Luis Alonso Tuñón (Foto de la Archidiócesis de Oviedo)
photo_camera Don José Luis Alonso Tuñón (Foto de la Archidiócesis de Oviedo)

El sacerdote diocesano José Luis Alonso Tuñón, que ejerció como coadjutor de la parroquia de San Pedro de Pola de Siero durante cerca de dos décadas, falleció este lunes, 22 de junio, a los 84 años, según informó el Arzobispado de Oviedo. Natural de Proaza, había sido ordenado sacerdote en 1965 y desarrolló una larga trayectoria pastoral vinculada a diferentes destinos de la diócesis.

Su primer destino fue precisamente la parroquia de San Pedro de Pola de Siero, donde desempeñó la labor de coadjutor entre 1965 y 1984. Fueron casi veinte años de ministerio en la capital sierense, una etapa en la que acompañó a varias generaciones de fieles y dejó una profunda huella entre la comunidad parroquial.

En 1984 fue nombrado párroco de San Julián de Tudela-Veguín y administrador parroquial de Santiago de Tudela-Agüeria. También desempeñó diversas responsabilidades en la diócesis, entre ellas la de teniente arcipreste de Oviedo-Sur y miembro del Consejo Presbiteral y del Consejo Pastoral Diocesano.

A partir de 1997 se hizo cargo de la parroquia de San Isidoro el Real de Oviedo, donde permaneció hasta sus últimos días. Desde 2007 era además consiliario de la Escolanía de San Salvador y entre 2012 y 2023 ejerció como delegado episcopal de Piedad Popular.

Los restos mortales de Alonso Tuñón serán recibidos este miércoles, 24 de junio, a las 10.00 horas, en la parroquia de San Isidoro el Real. A las 12.30 horas se celebrará el funeral por su eterno descanso, presidido por el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes. Posteriormente recibirá sepultura en el cementerio parroquial de Proaza.

Con su fallecimiento desaparece una figura muy vinculada a la vida religiosa asturiana y especialmente recordada en Pola de Siero, donde inició un ministerio sacerdotal que se prolongó durante más de seis décadas.