Las familias de La Pola se quejan: «Hay dinero para poner "Pitufinas karatecas" pero no pueden pagar clases de kárate a los niños»
El día en el que el alcalde de Siero presentaba en sociedad a la Pitufina Karateca, la figura de cinco metros que reina sobre la rotonda de Ferrera, a la entrada de Pola de Siero por la Autovía minera, los padres de los usuarios de la actividad de kárate que el PDM imparte en el Polideportivo Nuevo de la parroquia tenían que madrugar para coger plaza en la actividad para que sus hijos e hijas tuvieran la opción de poder asistir a la clase que se impartiría ese mismo día, a las 6 de la tarde. La cosa no pasaría de mera anécdota si no tuvieran que hacerlo cada día que se imparte la actividad: lunes, miércoles y viernes. Cristina Iglesias e Irene González son dos de esas madres que, desde hace una semana, están sentadas frente al ordenador a las 8 de la mañana para coger plaza «porque como te despistes te quedas sin ella», comenta Cristina.
La historia ya viene de atrás. El kárate es una actividad demandada entre los niños, en este caso, de edades comprendidas entre los 5 y 8 años: «la monitora pidió 20 plazas pero la obligaron a coger 25 –recapitula Cristina–; el problema viene cuando coge a los niños y los que no pueden entrar, quedan en lista de espera. Así que desde el PDM le llamaron la atención de que no podía haber niños en la cola y les obligan a cogerlos a todos: ¿la consecuencia? Que empiezan el curso con más de 30 niños en la sala, cantidad con la que una monitora sola no puede».
Tras la consiguiente queja por tener una actividad con un número muy elevado de alumnos a los que no se puede atender debidamente ni en lo meramente deportivo ni por espacio, llega la decisión salomónica de los responsables de la actividad: «hace 15 días nos avisan que tenemos que reservar los lunes, los miércoles y los viernes a las 8:00 de la mañana la plaza de los críos»,cuenta Irene «con lo que si pillas plaza, bien: y, si no te quedaste sin ella».
Cristina e Irene se pusieron en contacto con los responsables del PDM para explicarles el caso y buscar una solución: «a esta actividad vienen niños con alguna necesidad especial y lo que necesitan es tener una rutina, una continuidad. Cuando hablamos con la gente del PDM nos dijeron que esto era lo que había, que era una decisión política y que no había nada que hacer. Nosotros no nos negaos a que se implante este sistema pero, al menos, que nos dejen reservar por meses, por trimestres, y no tener que estar todos los días con esta responsabilidad».
El día en el que el alcalde de Siero, Ángel García, hablaba ante los medios presentando a la Pitufina Karateca como «una referencia contra la violencia machista: las mujeres estamos aquí y nos podemos defender solas y no nos vamos a quedar calladas» varias niñas, igual, se quedaron sin poder asistir a clase de kárate en Pola de Siero porque sus padres no llegaron a tiempo de reservar: «pedimos desdoblar las clases para que todos los niños pudieran ir pero nos contestaron que no había dinero y que fuéramos al Polideportivo de La Fresneda, que allí había plazas. Nos dijeron que era una decisión del alcalde: tiene dinero para poner Pitufinas karatecas pero no puede pagar clases de kárate a los niños».