Durante la madrugada, el alcalde de Siero, Ángel García, junto con el concejal de Ordenación y Gestión Urbanística, Vivienda y Empleo, Javier Rodríguez, supervisaron la finalización de unas obras urgentes en el puente ubicado sobre la autovía A-64 en el punto kilométrico 28+250, en el camino Los Campos, dentro de la parroquia de Bobes. Esta intervención tuvo un coste de 60.389 euros.
La obra consistió en la instalación de una malla metálica galvanizada de 30 metros como medida provisional para impedir la caída de fragmentos de hormigón desde los pretiles del tablero hacia la calzada inferior. Dichos desprendimientos ya se habían constatado antes de la actuación. La red metálica fue fijada a la estructura del puente mediante pernos y cables, asegurando además una rejilla suficientemente estrecha que retendrá incluso piezas pequeñas. Según el informe emitido por el área técnica municipal, esta solución temporal reducirá los riesgos para los usuarios de la vía mientras se decide cómo realizar una reparación completa del puente. La ejecución de los trabajos se realizó durante la noche con cortes puntuales de carril, coordinándose con la Demarcación de Carreteras.
Detalles de la intervención en el puente
El conjunto de trabajos tuvo como objetivo mitigar el peligro que representan los deterioros detectados en los pretiles del puente, que ya habían causado desprendimientos concretos. La instalación de la malla metálica actúa como un escudo que impide que los fragmentos caigan hacia la vía situada justo debajo. Para la sujeción de esta estructura se emplearon cables y pernos directamente anclados a la infraestructura.
La actuación se llevó a cabo en horario nocturno para afectar lo menos posible a la circulación de vehículos en la autovía A-64. Se aplicaron cortes parciales y se coordinó con la Demarcación de Carreteras para garantizar la seguridad y una correcta gestión del tráfico mientras se realizaban los trabajos.
Posición del ayuntamiento y las declaraciones del alcalde
Durante la visita a la obra, Ángel García expresó que el principal objetivo es “garantizar la seguridad para evitar cualquier accidente que se pueda producir en la autovía”. Además añadió que, paralelamente, mantienen negociaciones con el Ministerio, a través de la Demarcación de Carreteras, para determinar qué administración debe asumir la responsabilidad y el coste del mantenimiento.
El alcalde argumentó que el camino preexistía a la construcción de la autopista y que esta infraestructura se levantó como consecuencia de dicha autovía. Por ello, manifestó que resulta “muy injusto que tenga que ser el ayuntamiento el que cargue con las obras de mantenimiento” de esta vía. Esta postura refleja la demanda del consistorio para que el organismo competente asuma el cuidado y reparación futuros.