"¿La inteligencia artificial se justifica con Provolone? Esa es la pregunta que le hago al rector de la Universidad de Oviedo"

El teniente de alcalde de Siero, Javier Martínez, da su versión de la salida del ceisIA de Lugones
El teniente de alcalde, Javier Martínez, junto a la concejala Sonia Lago, mostrando la factura de la sidrería de Lugones emitida por UNIOVI
photo_camera El teniente de alcalde, Javier Martínez, junto a la concejala Sonia Lago, mostrando la factura de la sidrería de Lugones emitida por UNIOVI

Una rueda de prensa convocada en Oviedo a prisa y corriendo en la que el rector de UNIOVI, Ignacio Villaverde, anunciaba que el Centro de Estudios sobre el Impacto Social de la Inteligencia Artificial (ceisIA) abandonaba Lugones ante el bloqueo del Ayuntamiento de Siero. La Universidad de Oviedo renunciaba al convenio de colaboración suscrito con el Ayuntamiento. Dicho convenio tenía una duración de cuatro años y contaba con una aportación económica por parte del Ayuntamiento de Siero, de 100.000 euros anuales. Además, el consistorio cedía a la Universidad de Oviedo el uso del Antiguo Edificio de la Casa de la Cultura de Lugones.

La decisión de UNIOVI de dar por zanjado el acuerdo se justifica «tras constatar un bloqueo administrativo y financiero prolongado que ha hecho inviable la continuidad del proyecto en su actual marco institucional» aseguraba el rector, que compareció en rueda de prensa acompañado por Irene Díaz, vicerrectora de Investigación, y Noelia Rico, directora del ceisIA. Tanto la vicerrectora como la directora del centro destacaron que la actividad desarrollada por el ceisIA fue reiteradamente valorada de forma positiva por los servicios técnicos del ayuntamiento pero que esta evolución favorable en el plano técnico no tuvo reflejo en el ámbito institucional ni político. El rector puntualizó  que, durante 2025, el ayuntamiento no realizó ninguna aportación económica, pese a tratarse de un año de plena actividad del centro y, sin embargo, la universidad ha tenido que asumir costes estructurales, incluidos los derivados de la contratación de personal investigador. 

El teniente de alcalde de Siero, Javier Martinez, en rueda de prensa aseguraba que había que aclarar ciertas cuestiones de la comparecencia del rector «que, probablemente, se le olvidó comentar. Lo primero que hay que recordar es que fue el 3 de abril del pasado 2023, cuando se produce la firma institucional entre el rector y el alcalde; el 18 de mayo del mismo año el Pleno municipal lo aprueba y el 31 de julio de 2023, se firma oficialmente en la Universidad de Oviedo para su puesta en marcha. Es el 15 de julio de 2024, o sea, un año después, cuando se inaugura el centro de Lugones con presencia del rector y del alcalde, una demora de un año achacable a la lentitud de la Universidad, que suele moverse a paso de elefante».

«Posteriormente, la propia Universidad solicita una modificación del convenio, lógicamente para ampliar los plazos que ellos mismos incumplen mediante, una adenda en mayo de 2024, que es aprobada formalmente y firmada en junio de 2024. Resumiendo que esto arranca en 2023, se inaugura en 2024, cuya modificación de calendarios se solicita por la propia universidad y que a fecha fecha de hoy, 14 de febrero de 2026, no se nos ha presentado ningún resultado. Hablamos de un convenio de 100.000 euros. Habría que ver si hubiéramos puesto esa cantidad de dinero en una entidad privada si hubiéramos tenido ya resultados a día de hoy o no».

Martínez continúo exponiendo los argumentos de el Ayuntamiento, visiblemente molesto por las afirmaciones del rector la pasada jornada: «en 2024 se hace un adelanto de 50.000 euros por parte del Ayuntamiento a petición de la Universidad. En febrero, sin pedir los otros 50.000 restantes por falta de operatividad de la propia UNIOVI, justifican el primer adelanto con facturas que importan 3095 euros, con facturas, por ejemplo, de una sidrería de Lugones en la que se consumió sidra, cañones provolones, fritos de pixín, calamares, cachopo...¿La inteligencia artificial se justifica con Provolone? Esa es la pregunta que le hago al rector de la Universidad de Oviedo».

Para finalizar, Martínez aseguraba que «cuando recibimos la justificación de gastos de esos 50.000 euros, nuestro técnicos municipales ya abogaban por resolver el convenio, cosa que no hicimos por tratarse de la Universidad de Oviedo. Pero bueno: ya que lo han hecho ellos, un problema menos para nosotros. Vamos a seguir apostando por la IA y ya tenemos un contrato con una entidad privada para seguir avanzando en este asunto».