Comadres es una fiesta diferente. Sin la aportación de la Sociedad de Festejos de La Pola, que mantiene en el aire su actividad para las próximas fiestas de Güevos Pintos, parecía que la fiesta de este año podría perder algo de fuerza. Nada más lejos de la realidad.
Desde primera hora de la mañana, los trabajadores desde muchas horas antes, las panaderías y confiterías de Pola presentaban una actividad frenética: miles de bollos de Comadres, cocieron durante la noche para atender todos los encargos del día grande. La sensación era que este año había habido un incremento de ventas con respecto a años anteriores.
Por la noche, Pola fue una fiesta. Restaurantes y sidrerías a reventar, con el aforo completo y una previsión similar para el fin de semana.