Ya es jueves de Comadres. La primera gran cita festiva de La Pola amaneció muy temprano, con los obradores trabajando a destajo para atender a los más madrugadores que ya acuden a buscar sus encargos. Marisa Pimentel madrugó porque no había podido encargar los bollos para la comida: «necesito siete bollos de mantequilla porque van a venir los hijos y los nietos pero no los encargué: se me pasó. A ver si hay suerte y los encuentro».
Y Marisa tuvo suerte. La Tahona El Castañeu ya notaba a primeras horas de la mañana un movimiento inusual:
– ¿Tienes bollos bastantes, fía?– preguntaba Marisa
–¿Cuantos necesitas? –
–Siete de mantequilla–
–Puedo date seis–
–Valme–
Y es que La Tahona preparó, entre ayer miércoles y hoy, más de 2000 bollos preñaos «más o menos en la línea de otros años», comenta Luis Ángel Alonso mientras se dirige al horno a sacar otra tanda. Joaquín Rodríguez, Manuel Pallasá, Regina Alonso y el propio Luis Ángel llevan preparando bollos desde el miércoles y se prevé que la demanda dure durante todo el fin de semana.
En la misma línea se movían en la panadería El Fornu donde Roberto Hevia, gerente del negocio, hablaba de «más de 5.000 bollos los que vamos a despachar durante el fin de semana». La demanda es similar a otros años aunque Roberto recuerda, años atrás, momentos aún mejores, cuando se hacían muchos más bollos: «en Pola somos muy de tradición y cuidamos nuestras fiestas pero los jóvenes ya no comadran como antes. Si das una vuelta hoy por aquí, en las sidrerías y los chigres vas a ver a gente de mi generación. Los jóvenes ahora están a otra cosa».
Pese a todo, Roberto ha notado este año un aumento en la venta de harina: «hemos vendido como 100 kilos más que el año pasado» lo que hace indicar que los polesos se han animado a prender los hornos y tirar de la receta tradicional de la abuela, los bollo de mantequilla que, para los rezagados, les dejamos a continuación, gracias a Conchi Alonso:
BOLLOS DE COMADRES
Ingredientes
- 1 kg de harina; 400 g de mantequilla; 50 g de levadura (dos pastillas); 1 cucharadita de azúcar; 2 cucharadas de postre de sal; agua según se necesite; huevo para pintar
La mantequilla tiene que estar en punto pomada ( dejar fuera de la nevera el día anterior). En un recipiente poner la levadura, el azúcar, una cucharada de harina y un poco de agua templada, remover, tapar y poner en un sitio cálido. En otro recipiente amplio, poner la harina, la sal y remover. Hacer un hueco y poner la levadura cuando esté activada. Añadir agua, remover con una cuchara y cuando esté con consistencia para amasar, pasar a la encimera enharinada. Amasar hasta que quede una masa fina y elástica.
Se cubre con un paño y se deja fermentar hasta que doble el volumen. En ese momento se añade la mantequilla y se amasa hasta que quede integrada. Se parte en porciones al gusto y se le pone dentro el chorizo. Se aprieta con los dedos dejando picos, se pone en la bandeja del horno, que estará previamente precalentado a 200/250 grados, según el horno. Se deja fermentar un poco, se pintan con el huevo y se meten al horno durante unos 30 minutos, o hasta que estén dorados. Se sacan del horno y se dejan enfriar encima de una rejilla.