La Policía Nacional tiene en marcha, desde el pasado mes de septiembre, una campaña informativa relacionada con el ácido pícrico, en la que se advierte de la peligrosidad del mismo, de las recomendaciones que se debían de adoptar en su manipulación, así como del protocolo establecido para su traslado y destrucción. Hasta la fecha y como resultado del trabajo conjunto con instituciones públicas y privadas, se han logrado recoger y destruir varios kilogramos de ácido pícrico en toda Asturias.
Los encargados de la retirada de este material explosivo son los miembros especializados TEDAX-NRBQ de la Policía Nacional,
La Consejería de Educación del Principado de Asturias dio traslado a la red de centros escolares de esta campaña de la Policía, lo que se tradujo en la detección de este productos en más de 30 colegios e institutos. Generalmente, se encontraba en los laboratorios de los centros de educación de primaria y secundaria de los municipios de Oviedo, Gijón, Avilés, Siero, Langreo y Luarca, pero también en algunas facultades de la Universidad de Oviedo.
Hasta estos centros educativos desplazaron miembros especializados TEDAX-NRBQ de la Policía Nacional, los cuales, tras comprobar que efectivamente se trataba de ácido pícrico, lo recogían y retiraban en condiciones de seguridad, para posteriormente proceder a su destrucción.
El ácido pícrico puede resultar peligroso cuando se seca y adhiere a metales al reaccionar formando picratos, los cuales son sensibles a la fricción. Por este motivo, no deben de abrirse los botes, especialmente cuando las tapaderas son de metal, ante la posibilidad de formación de los citados picratos en la rosca.
Igualmente, se trata de una sustancia tóxica que se absorbe fácilmente a través de la piel pudiendo ocasionar dermatitis alérgicas de contacto.
Ante la más mínima duda de encontrarse ante esta sustancia, se insta a abstenerse de realizar cualquier tipo de manipulación comunicando el hallazgo a la Policía Nacional, a través del teléfono 091.