La explotación sexual de la infancia y la adolescencia centró este jueves la VI Jornada de Coordinación Psicosocioeducativa de Siero, celebrada en el Centro Polivalente Integrado de Lugones. El encuentro congregó a profesionales de distintos ámbitos vinculados a la protección de menores con el objetivo de mejorar la detección y prevención de situaciones de riesgo a través de una actuación coordinada.
La jornada contó con la participación de la concejala de Políticas Sociales y Atención a las Personas, María José Fernández, quien destacó la importancia de este tipo de iniciativas para fortalecer la red de protección existente en el concejo. En la cita participaron representantes de los sectores educativo y sanitario, servicios sociales, administración de justicia y cuerpos y fuerzas de seguridad.
El eje central de la sesión fue la explotación sexual de la infancia y la adolescencia (ESIA), una realidad compleja que fue abordada por profesionales de Médicos del Mundo desde una perspectiva biopsicosocial. Durante la jornada se analizaron los principales factores de vulnerabilidad asociados a este fenómeno, así como las dificultades que plantea su detección temprana y la necesidad de desarrollar estrategias de intervención eficaces.
María José Fernández subrayó que la jornada constituye «un espacio de reflexión e intercambio de experiencias» entre las diferentes entidades que trabajan con niños y adolescentes. La edil señaló que «el objetivo es dotarnos de conocimientos para detectar y prevenir señales e indicadores de riesgo, ya que este fenómeno tan complejo requiere respuestas coordinadas, sensibles y profesionales».
La concejala puso en valor la colaboración entre administraciones e instituciones para afrontar una problemática que exige la implicación de múltiples ámbitos de actuación. En este sentido, destacó la relevancia de compartir herramientas, conocimientos y experiencias entre los profesionales que intervienen en la atención y protección de menores.
La jornada forma parte de las acciones impulsadas en Siero para reforzar la coordinación entre los distintos agentes que integran la red de protección de la infancia y la adolescencia, favoreciendo una respuesta más eficaz ante situaciones de vulnerabilidad y contribuyendo a mejorar la prevención y la detección precoz de posibles casos de explotación sexual.