La polémica en torno a la situación interna de la Policía Local de Siero continúa escalando. La organización sindical SIPLA ha cargado duramente contra las recientes declaraciones realizadas por el alcalde sierense, al que acusa de haber cruzado una «línea roja» al referirse públicamente a agentes concretos, cuestionar sus bajas laborales y realizar comentarios sobre aspectos de su vida privada.
Según el comunicado difundido por el sindicato, las manifestaciones del regidor suponen un «ataque sin precedentes» contra miembros de la Policía Local y reflejan una actitud que consideran incompatible con la responsabilidad institucional que corresponde a la máxima autoridad municipal. La organización sostiene que el alcalde ha emprendido una estrategia de señalamiento público hacia determinados agentes al hacer referencia a situaciones de incapacidad temporal y a actividades desarrolladas durante esos periodos. En este sentido, critican que se haya aludido a cuestiones como el uso de motocicletas, la práctica deportiva o la realización de viajes, aspectos que, a su juicio, pertenecen estrictamente al ámbito privado de los trabajadores.
El sindicato considera especialmente grave que estas referencias públicas convivan, según denuncian, con el silencio institucional respecto a otros asuntos que afectan al cuerpo policial. En concreto, recuerdan que recientemente el alcalde mostró su respaldo al jefe de la Policía Local, quien se encuentra inmerso en un procedimiento judicial relacionado con presuntos delitos contra la integridad moral.
«Mientras se muestra comprensivo con unos, desprecia sistemáticamente a otros. Mientras escucha una versión, silencia la otra», sostienen desde la organización, que cuestiona la imparcialidad mostrada por el equipo de gobierno en la gestión de este conflicto. Asimismo, plantean varias preguntas sobre el origen de la información utilizada en las declaraciones públicas del alcalde. Entre otras cuestiones, se preguntan cómo se obtienen determinados datos relacionados con la situación personal de los trabajadores y quién realiza el seguimiento de actividades que se desarrollan fuera del horario laboral.
El comunicado también alerta sobre lo que consideran un clima de confrontación permanente hacia determinados policías locales, especialmente aquellos vinculados a una organización sindical concreta. «El alcalde pretende convertir a los denunciantes en culpables y a los señalados en responsables de todos los problemas de la Policía Local», afirman.
La organización sostiene que la utilización de datos personales, el señalamiento público de trabajadores y la criminalización de la actividad sindical resultan incompatibles con una gestión democrática de las instituciones. Además, advierten de que trasladar la sensación de una vigilancia constante sobre la vida privada de determinados agentes sería una situación «extraordinariamente grave» desde el punto de vista de los derechos fundamentales.
Por todo ello, el sindicato exige una rectificación inmediata por parte del alcalde, el cese de los ataques públicos contra los agentes y el abandono de cualquier estrategia basada, según indican, en la confrontación y el descrédito personal. «La ciudadanía necesita un alcalde que gobierne. No un alcalde que busque enemigos», concluye el comunicado.
