Siero congelará todos los impuestos y tasas en 2027 pese al aumento del presupuesto

El alcalde, Ángel García, prevé unas cuentas de entre 75 y 80 millones y atribuye la estabilidad fiscal al crecimiento de la población y la actividad económica
A la izda, Patricia Antuña, Ángel García y Jesús Abad
photo_camera A la izda, Patricia Antuña, Ángel García y Jesús Abad

El Ayuntamiento de Siero afronta la elaboración del presupuesto de 2027 con una decisión ya tomada: el próximo ejercicio no habrá incrementos en ninguno de los impuestos, tasas ni precios públicos municipales. La medida, anunciada por el alcalde, Ángel García, marcará las cuentas que el equipo de gobierno espera llevar al Pleno entre los meses de septiembre y octubre y que, según las primeras estimaciones, situarán el presupuesto consolidado del Ayuntamiento, el Patronato Deportivo Municipal y la Fundación Municipal de Cultura entre los 75 y los 80 millones de euros.

La previsión más conservadora, de 75 millones, supondría ya un incremento cercano al 7% respecto al presupuesto consolidado de 2026, que rondó los 70 millones. Todo ello, insiste el regidor, sin recurrir a una mayor presión fiscal sobre vecinos y empresas. El trabajo de elaboración de las cuentas comenzó hace semanas con la previsión de ingresos elaborada por los servicios de Intervención y Rentas, un documento que parte de una premisa clara: la congelación fiscal. A partir de ahí se distribuyen los gastos comprometidos y, finalmente, se define el margen para inversiones y nuevas actuaciones.

García rechazó que la decisión responda al calendario electoral y defendió que forma parte de una política fiscal mantenida desde hace años. «Hay quien dice que como es año electoral no se sube nada, pero basta con mirar la evolución de estos años. El agua lleva sin subir desde 2019 y en 2027 serán ocho años; la viñeta permanece congelada desde 2020; el IAE no se incrementa desde 2008 y la única tasa que aumentó recientemente fue la de la basura, porque una ley estatal nos obligó a hacerlo en 2025», recordó. El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), añadió, solo experimentó una revisión limitada en 2024.

El alcalde atribuyó esa estabilidad tributaria a una gestión basada en el crecimiento económico del concejo y en el control del gasto. «Los costes del Ayuntamiento aumentan igual que los de cualquier familia. Nos sube la electricidad, los contratos, las obras y los salarios del personal. Este año el capítulo de personal aumentó un 2% y para el próximo hacemos una previsión del 4,5%. Todo eso lo estamos absorbiendo sin necesidad de incrementar la presión fiscal», explicó.

La clave, sostuvo, reside en el incremento de los ingresos ordinarios generado por el dinamismo del municipio. «La receta es muy sencilla: más actividad, más empresas y más vecinos. Cada nueva vivienda, cada licencia, cada empresa que se instala genera ingresos que nos permiten sostener los servicios públicos sin subir impuestos», señaló. El crecimiento poblacional también permite, según García, ganar eficiencia en la prestación de los servicios municipales. «Cualquier servicio resulta más eficiente si se reparte entre 55.000 vecinos que entre 54.000. Son economías de escala que ayudan a mantener el equilibrio de las cuentas», afirmó.

El regidor calificó esta evolución como «un éxito de la gestión municipal» y quiso extender ese reconocimiento al conjunto de la administración local. «Es un éxito de todos los servicios municipales, no solo del equipo de gobierno. Gestionar con eficacia el presupuesto día a día permite contener la presión fiscal y, al mismo tiempo, seguir aumentando las inversiones», destacó.