El Ayuntamiento de Siero celebró este lunes un Pleno extraordinario en el que aprobó la estructura de costes que servirá de base para la futura licitación del servicio de abastecimiento de agua potable y alcantarillado del concejo. La sesión también abordó el Estudio de Implantación para construir un nuevo depósito de agua potable en El Cantu Negru, en La Belga, aunque la petición de informes formulada por la oposición se refería exclusivamente a la estructura de costes de la futura concesión.
Podemos, Izquierda Unida y Partido Popular habían reclamado que Secretaría e Intervención emitieran informes jurídicos y económicos antes de la votación. Las tres formaciones consideraban necesario disponer de esos análisis para conocer las condiciones económicas de la futura gestión y poder ejercer sus funciones de control. También habían cuestionado que el expediente avanzase con rapidez y habían definido el acuerdo como otro paso hacia la privatización del servicio impulsada por el PSOE con el apoyo de Vox.
El alcalde, Ángel García, defendió que la estructura de costes era un trámite obligatorio para este tipo de contratos y negó que faltasen informes preceptivos. «Nosotros somos muy ágiles, muy rápidos, pero sumamente garantistas y legales en todo lo que tramitamos en el Ayuntamiento», aseguró.
García explicó que la normativa obliga a solicitar a cinco operadores del sector sus estructuras de costes para elaborar posteriormente la municipal, que debe remitirse al Comité Superior de Precios del Estado. El documento establece qué componentes podrán tenerse en cuenta en futuras revisiones de precios. Entre ellos figuran el personal, la conservación y mantenimiento, la analítica, la energía y, especialmente, la compra de agua, que representa el 23,97 por ciento del coste del servicio.
Pero García aprovechó también el debate para situar la cuestión en un escenario más amplio: la escasez de agua que ya afecta a distintas zonas del concejo. Varias cooperativas que dependen de manantiales están sufriendo problemas de suministro y turbidez, una situación que se ha agravado este verano por las altas temperaturas y la falta de lluvias. Entre ellas citó Otero-Espinal.
El Ayuntamiento calcula que serán necesarios más de 30 millones de euros para modernizar la red, recuperar captaciones, construir depósitos y extender conducciones hasta zonas que actualmente no disponen de conexión. «Los problemas del agua se resuelven con inversión y con tiempo», afirmó García. El alcalde fijó además el horizonte de actuación del gobierno local. «Nuestro compromiso es resolverlo en los próximos cuatro años», aseguró. Para ello defendió la futura gestión especializada del servicio, al considerar que permitirá afrontar las inversiones necesarias y mejorar la gestión diaria.
García insistió en que la concesión no supondrá privatizar las infraestructuras. «Las tuberías, los depósitos, los bombeos, los manantiales y los acuíferos son siempre titularidad del Ayuntamiento y siempre serán públicos», afirmó.
El gobierno local también anunció medidas para reducir el consumo, como limitar el baldeo con agua potable y disminuir el riego de zonas verdes. A corto plazo, aseguró el alcalde, no habrá subida de la tarifa. «El año que viene tampoco subirá», afirmó. El objetivo, sostuvo, será garantizar el suministro ante el crecimiento residencial y empresarial y evitar que el agua se convierta en un problema estructural para Siero.