El vivero de empresas de Lieres no tiene quién le escriba: la obra continúa paralizada

Uno de los edificios rehabilitados y vacíos proyectados para el centro de empresas
«Los terrenos no son municipales: son de HUNOSA» advierte el alcalde de Siero, Ángel García

Eliseo González es de Lieres «de toda la vida: nací aquí, vivo aquí y no sé dónde acabaré, pero de momento sigo aquí». Eliseo es uno de los muchos, quizá ya no tantos, que vivieron el esplendor de un pueblo, cuando la mina daba trabajo y cobijo. En el caso de Lieres, la multinacional química belga Solvay, que llegó al pueblo en el año 1903, no sólo se dedicó a gestionar y explotar la mina sino que fue un ejemplo de integración en el entorno, de crear todo un entramado social y educativo en un pueblo que, a día de hoy, y pasados ya más de 30 años de su cierre, mantiene el nombre de Solvay intima y estrechamente ligado a la historia y el recuerdo.

«El vivero de empresas fue un proyecto que se hizo en su momento y que, como podeís ver, está parado –señala Eliseo– así que esto necesitaría un empuje para que diera un poco vida al pueblo y a los alrededores. A ver si recordamos a esta gente, a los responsables administrativos, políticos, partidos o lo que sea, que tomen nota de esto. Porque este es un lugar bien situado geográficamente, un buen lugar para iniciar cualquier tipo de actividad. Y es una pena que esté así parado».

Silvia Tárano, portavoz de Podemos en el Ayuntamiento de Siero, acompañó a los vecinos en su reivindicación, bajo los castilletes de la antigua mina, flanqueados por dos edificios reformados, aunque no terminados, en los que se iba a alojar el vivero: «cuando cerró el Pozo Solvay se prometieron alternativas laborales a la gente de la zona en estas instalaciones y nunca se llevaron a la práctica. De hecho, incluso HUNOSA prometió una planta de biomasa que nunca llegó a abrir. Y el Ayuntamiento de Siero también proyectó en estas instalaciones un vivero de empresas, un centro de empresas que supuestamente iba a tener hueco para oficinas y para pequeñas naves, para alojar diferentes tipos de negocios».

Los vecinos de Lieres piden la conclusión de la obra para permitir la dinamización del pueblo

Tras las promesas y el paso de los años, sólo hace falta echar un vistazo para comprobar que la realidad es bien distinta: «A día de hoy, después de una inversión cercana al millón de euros, vemos que está sin acabar, porque a poco que te acerques, ni las oficinas están en el interior rematadas para poder alojar a una empresa, ni las naves están ni siquiera divididas. Es un espacio diáfano. Por tanto, estamos ante la enésima promesa incumplida a la zona rural de Siero, que ve cómo después de llevar a cabo esta inversión no se culmina y no sirve realmente para dinamizar esta zona.Llevamos meses preguntando cuál es el problema, por qué no se acaba, en qué situación está, cuáles son las condiciones de acceso para las empresas a este vivero y ni siquiera se nos responde».

Tárano concluyó instando a los responsables municipales «a rematar esta obra y a hacer públicas las condiciones para que las empresas y personas autónomas se instalen aquí, con unos precios evidentemente asequibles y que realmente sirvan para dinamizar esta zona de Lieres».

LOS TERRENOS PERTENECEN A HUNOSA Y NO AL AYUNTAMIENTO

Por su parte, y tras la información aparecida en los medios, el alcalde de Siero, Ángel García, quiso aclarar que «esto terrenos no son municipales. Pertenecen a HUNOSA y, por tanto, a ellos compete su comercialización. Lo que es municipal, que es la antigua sala de máquinas, la hemos rehabilitado. La realidad es que, a día de hoy, la hemos ofrecido a distintas empresas y ninguna ha mostrado interés en ocuparlas. Podíamos intentar hasta cederlo de manera gratuita. Pero la realidad es la que es».

García aseguró que «el compromiso que tiene esta administración con el proyecto es más que claro. Recordar que, cuando llegamos, el polígono de Bobes estaba como Solvay y ahora es un centro de trabajo de los más importantes de Asturias» al mismo tiempo que no perdió la oportunidad para lanzarle un dardo a la portavoz de Podemos, Silvia Tárano: «se quejan de que auí no hay inversiones pero, al mismo tiempo, cuando las encontramos –con mucho esfuerzo porque no es fácil– como puede ser la de COSTCO, salen a criticarla. Tendrán que ponerse de acuerdo: ¿queremos o no queremos inversiones?

Para finalizar, García recordó que «los grupos de la oposición también tienen la posibilidad de hacer una búsqueda activa de inversiones que sean buenas para el municipio. No sólo criticar. No me he encontrado hasta ahora ni una sola propuesta y estar en la oposición también implica luchar por conseguir lo mejor para el concejo».