Varé, en Siero, dejará atrás sus problemas de agua gracias a una conexión a la red de Gijón

El Ayuntamiento ultima un convenio con la EMA para llevar el suministro desde un depósito próximo tras secarse el manantial
A la izda, Juan Carlos Álvarez junto a Ángel García y Pergentino Martínez
photo_camera A la izda, Juan Carlos Álvarez junto a Ángel García y Pergentino Martínez

El Ayuntamiento de Siero ha encontrado una solución al problema de abastecimiento de agua que sufría Varé, donde el manantial que suministraba a los depósitos municipales se había secado. El alcalde, Ángel García, anunció en el Pleno y confirmó después en rueda de prensa que la actuación permitirá conectar la zona con un depósito de la Empresa Municipal de Aguas de Gijón (EMA), una solución que se ha podido acelerar gracias a la colaboración entre ambas administraciones y que, según el regidor, ha quedado encauzada en menos de un mes.

«Ya está resuelto el problema de abastecimiento en Varé», afirmó García en el Pleno, donde vinculó la actuación a la urgencia con la que el Ayuntamiento está abordando los problemas de suministro que afectan a distintos puntos del concejo. La conexión con la red de Gijón requerirá una inversión inicial que ya se encuentra en marcha y que se formalizará próximamente mediante un convenio.

La solución responde a una circunstancia que el alcalde considera cada vez más habitual: la pérdida de capacidad de los manantiales que durante décadas habían abastecido a numerosos núcleos. En Varé, el suministro municipal dependía de un manantial que, según explicó, «se ha secado» después de haber funcionado durante 60 o 70 años. «No es que haya crecido la zona y falten tuberías o depósitos. Es que los manantiales se secan», señaló.

El Ayuntamiento ha descartado llevar hasta Varé agua desde sus depósitos principales por la distancia y la complicada orografía. El depósito municipal más próximo se encuentra a más de 40 kilómetros, mientras que la infraestructura de la EMA ofrece una alternativa más viable. El siguiente paso será dimensionar adecuadamente el almacenamiento de la zona. Los actuales depósitos tienen capacidades de 15 y 25 metros cúbicos, insuficientes para un consumo diario que ronda ya los 45 metros cúbicos. El objetivo será disponer de capacidad para garantizar al menos dos días de suministro en caso de que se interrumpa la entrada de agua.

Varé forma parte de un paquete más amplio de actuaciones que el Ayuntamiento está preparando para anticiparse a los problemas de abastecimiento. García avanzó que el próximo presupuesto municipal incorporará «partidas cuantiosas» para intervenir en distintas zonas del concejo. Entre ellas figuran Otero y Espiniella, donde el Ayuntamiento trabaja en un proyecto para construir un nuevo depósito conectado a la red de CADASA y desplegar una red municipal que permita a los vecinos elegir entre mantener el suministro de la cooperativa o incorporarse al servicio municipal.

Una situación similar se da en La Barganiza, donde la cooperativa que gestiona el suministro afronta dificultades por la pérdida de capacidad de su manantial y ya no puede atender nuevos desarrollos. El Ayuntamiento ultima también el proyecto para dotar a la zona de una solución alternativa.

El alcalde situó estas actuaciones dentro de una estrategia que prevé movilizar más de 30 millones de euros entre las inversiones asociadas a la futura concesión del servicio y recursos municipales. El objetivo, afirmó, es garantizar el suministro «en cantidad y calidad» durante las próximas décadas ante un escenario en el que el agua se ha convertido en una infraestructura «muy crítica».

«Claro que tenemos que hacerlo rápido», insistió García. «Dile tú al de Varé, al de Espinilla o al de La Barganiza que no tengas prisa». El regidor defendió que el Ayuntamiento debe actuar antes de que los problemas se extiendan y no esperar a que los cortes de agua se conviertan en una situación habitual. «Tenemos que adelantarnos para que no ocurra», concluyó.