- Una nueva esperanza para pacientes con leucemia aguda mieloide
- Estrategia innovadora: la combinación que revoluciona el tratamiento
- Avances clínicos que abren puertas a tratamientos más efectivos
- El papel estratégico del ISPA y la FINBA en la investigación biomédica
Una nueva esperanza para pacientes con leucemia aguda mieloide
La leucemia aguda mieloide representa uno de los mayores retos oncológicos, especialmente en pacientes que recaen tras la terapia inicial o que no responden a ella. En estas circunstancias, las opciones de tratamiento disponibles son limitadas y el pronóstico suele ser especialmente desfavorable.
Ahora, una investigación desarrollada desde el Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (ISPA) ofrece una nueva vía prometedora. El ensayo clínico FLAG-QUIDA ha mostrado resultados alentadores con una estrategia basada en la combinación de la quimioterapia intensiva estándar con quizartinib, un inhibidor específico de la proteína FLT3, implicada en el crecimiento y supervivencia celular de la leucemia.
Este estudio ha alcanzado reconocimiento internacional tras su publicación en la prestigiosa revista American Journal of Hematology, reafirmando el protagonismo de la investigación asturiana en hematología a nivel global.
Estrategia innovadora: la combinación que revoluciona el tratamiento
El ensayo FLAG-QUIDA, que ha abarcado fase I-II, fue impulsado por el grupo cooperativo PETHEMA y se desarrolló en cerca de veinte hospitales españoles. Su coordinación corrió a cargo de la Dra. Teresa Bernal, investigadora del Grupo de Neoplasias Hematológicas del ISPA y hematóloga en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), junto al Dr. Pau Montesinos del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia.
Además, un equipo multidisciplinar asturiano compuesto por Javier Zambrano Márquez (Hospital Universitario San Agustín de Avilés), Carmen Loredo (HUCA), María Antuña Casal (Universidad de Oviedo), y otros colaboradores de varios centros, han sido piezas clave en este proyecto.
El estudio se centró en pacientes adultos con leucemia aguda mieloide en primera recaída o refractaria, evaluando el efecto de sumar quizartinib al protocolo estándar FLAG-IDA. Quizartinib actúa bloqueando la proteína FLT3, que cuando está alterada en algunos pacientes, promueve el crecimiento incontrolado de células tumorales. Al inhibir esta proteína, se frena la progresión de la enfermedad y se potencia el efecto de la quimioterapia.
Avances clínicos que abren puertas a tratamientos más efectivos
Los resultados finales reflejan que la combinación fue segura y efectiva, alcanzando una tasa de remisión completa o con recuperación hematológica incompleta del 56 % sin importar variaciones genéticas entre pacientes. Además, 31 personas pudieron acceder a un trasplante alogénico de progenitores hematopoyéticos, una intervención crucial con intención curativa.
Esta terapia combinada también mejoró la supervivencia libre de recaída en comparación con cohortes históricas tratadas solo con quimioterapia, sin presentar problemas de seguridad significativos. En palabras de la Dra. Teresa Bernal: "El arsenal terapéutico en el tratamiento de la leucemia aguda recaída o refractario es muy, muy limitado en la actualidad. Afortunadamente, hay varios ensayos clínicos en marcha, centrados en investigar fármacos dirigidos a genes concretos o incluso nuevas formas de quimioterapia. Aunque la mayoría de ellos son ensayos en fase temprana, los resultados que se van obteniendo son prometedores, como es en el caso del FLAG-QUIDA. Por lo tanto, existe esperanza."
Los ensayos clínicos fase I-II son esenciales para diseñar nuevas terapias, porque permiten definir dosis óptimas, confirmar seguridad y obtener primeras evidencias de eficacia. FLAG-QUIDA respalda la necesidad de avanzar hacia un estudio aleatorizado que valide esta innovadora estrategia.
El papel estratégico del ISPA y la FINBA en la investigación biomédica
Este logro sitúa nuevamente al Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias como referente nacional en investigación biomédica. La coordinación del FLAG-QUIDA refleja la capacidad del ISPA y su fundación, FINBA, para gestionar proyectos multicéntricos complejos junto con el HUCA, Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias (IUOPA), Universidad de Oviedo y otros hospitales españoles.
El ISPA actúa como vínculo entre la ciencia básica y la medicina clínica, impulsando avances científicos con impacto real en la salud de pacientes con enfermedades graves. Esta labor garantiza que la innovación asturiana influya directamente en tratamientos que salvan vidas.
Por su parte, la Fundación para la Investigación y la Innovación Biosanitaria del Principado de Asturias (FINBA) es una entidad sin ánimo de lucro creada en 2014 que fomenta la investigación biosanitaria en la región. A través de su red de colaboradores públicos y privados, impulsa la traslación rápida y responsable de resultados científicos a la práctica clínica, promoviendo la igualdad, la ética y la participación ciudadana.
Con esta sólida alianza, el ISPA y FINBA continúan consolidando Asturias como un núcleo vital para la innovación y la excelencia en salud.