El Sella, una tradición centenaria que se abre a todas las generaciones

Unicaja renueva su apoyo a una de las grandes celebraciones deportivas y populares de Asturias y acompañará al Descenso Internacional del Sella en el camino hacia su centenario, en 2030. Su colaboración alcanza también al deporte de base y adaptado a través del Mini Sella y el Descenso del Sella Adaptado


 
Descenso Internacional del Sella
photo_camera Descenso Internacional del Sella

Hay días en los que un río deja de ser únicamente un paisaje. El Sella lo hace cada verano, cuando las piraguas ocupan sus aguas y miles de personas se reúnen entre Arriondas y Ribadesella para compartir una de las celebraciones más reconocibles de Asturias.

El Descenso Internacional del Sella reúne competición, tradición y una forma muy concreta de vivir el territorio. Más de un millar de palistas participan cada año en la prueba, mientras alrededor de 300.000 visitantes siguen una jornada que ha convertido el deporte en una fiesta popular con proyección dentro y fuera de España.

La próxima edición se celebrará el 8 de agosto. Será la 88.ª desde el nacimiento de una prueba que ya mira hacia una fecha excepcional y es que, en 2030, cumplirá cien años.

Unicaja formará parte de ese recorrido. La entidad, vinculada desde hace décadas al Descenso Internacional del Sella, ha renovado su colaboración con el Comité Organizador del Descenso Internacional del Sella, el CODIS, durante cinco ediciones. El acuerdo incluye también su participación en la organización y el desarrollo de las actividades conmemorativas del centenario.

El convenio da continuidad a una relación que va más allá de una edición concreta. El apoyo se extiende además a dos competiciones que muestran otras dimensiones del Sella. 

El Descenso del Sella Adaptado facilita la participación de deportistas que utilizan embarcaciones adaptadas, mientras que el Mini Sella acerca la experiencia a las categorías más jóvenes. Alrededor de la prueba principal toma forma así un programa deportivo capaz de reunir edades, trayectorias y capacidades diferentes.

Un río convertido en punto de encuentro

Buena parte de la singularidad del Descenso Internacional del Sella se explica por lo que ocurre fuera de la competición. La salida concentra uno de sus momentos más reconocibles, pero la celebración se despliega a lo largo del recorrido y transforma durante varios días la vida de las localidades del entorno.

La conocida como Fiesta de las Piraguas combina la exigencia deportiva con un amplio programa de actividades paralelas. El río se convierte entonces en el eje de una celebración colectiva en la que participan deportistas, clubes, organizadores, vecinos y visitantes.

Esa capacidad para unir deporte y cultura popular ha permitido que la prueba trascienda el ámbito del piragüismo. Su declaración como Fiesta de Interés Turístico Internacional reconoce un fenómeno que forma parte de la identidad y del calendario festivo de Asturias.

También explica la continuidad del respaldo de Unicaja. La entidad ha orientado su colaboración hacia una iniciativa vinculada a un territorio que forma parte de sus raíces históricas y capaz de generar actividad deportiva, social y económica en su entorno.

El vínculo adquiere una dimensión añadida ante la proximidad del centenario. El acuerdo suscrito con el CODIS permite preparar esa conmemoración con un horizonte de cinco ediciones y ofrece un marco de colaboración estable para las actividades previstas en 2030.

Una fiesta que empieza mucho antes de la salida

Aunque la gran cita tendrá lugar el 8 de agosto, el Sella comienza a vivirse varios días antes. El calendario incorpora dos pruebas que amplían su alcance y permiten acercar el piragüismo a participantes con perfiles muy distintos.

El Descenso del Sella Adaptado se celebró el 2 de agosto, organizado por la Federación de Deportes para Personas con Discapacidad Física del Principado de Asturias, FEDEMA. Más de 200 palistas participaron en una prueba diseñada para facilitar la práctica deportiva mediante embarcaciones adaptadas.

El recorrido combinó una primera parte no competitiva entre Arriondas y La Uña, en Llordón, con un segundo tramo de competición. Los últimos cinco kilómetros condujeron a los participantes hasta la meta en Ribadesella.

La estructura de la prueba permite preservar el carácter deportivo del descenso y, al mismo tiempo, abrir la experiencia del Sella a personas con distintas necesidades de adaptación. La participación, la convivencia y el contacto con el entorno forman parte de una jornada que ha encontrado su propio espacio dentro de la programación.

Unicaja colabora con esta iniciativa como parte de su apoyo a proyectos que favorecen la inclusión a través del deporte. El objetivo no es únicamente acompañar una competición, sino contribuir a que una de las tradiciones más populares de Asturias pueda ser compartida por un número cada vez mayor de personas.

La cantera también rema por el Sella

El otro gran anticipo de la Fiesta de las Piraguas llega de la mano del Trofeo Promoción Mini Sella. Su XXI edición reúne el 5 de agosto a alrededor de 500 deportistas de las categorías infantil, alevín, benjamín y prebenjamín.

Los jóvenes palistas proceden de clubes de distintos puntos de España y de países como Argentina, Irlanda, Alemania y Portugal. Su presencia ha otorgado carácter internacional a esta competición.

Para sus participantes, el Mini Sella ofrece la oportunidad de recorrer una parte del trazado de la prueba principal y acercarse a una tradición que forma parte de la historia del piragüismo. Pero la experiencia no termina al cruzar la meta.

Organizada por Piragüismo El Sella, la competición busca promover el deporte desde la infancia y transmitir valores relacionados con la convivencia, la educación y el respeto al medioambiente. El entorno del río se convierte así en un espacio de aprendizaje para deportistas que comienzan a construir su trayectoria.

El apoyo de Unicaja al Mini Sella conecta la historia centenaria de la prueba con sus generaciones más jóvenes. Si el Descenso Internacional conserva una identidad reconocible después de casi cien años, su continuidad dependerá también de la capacidad para despertar nuevas vocaciones y mantener viva la relación entre el piragüismo y el territorio.

Cinco ediciones hasta alcanzar los cien años

El Descenso Internacional del Sella se encuentra ante una etapa especialmente significativa. Las próximas cinco ediciones conducirán a la celebración de su centenario y permitirán recuperar su historia, reconocer a quienes la han construido y proyectar la prueba hacia el futuro.

En ese recorrido convivirán la competición internacional, la cantera y el deporte adaptado. Tres expresiones distintas de una misma celebración que ha sabido crecer sin perder su vínculo con el río y con las localidades que la acogen.

La colaboración de Unicaja con el CODIS aporta continuidad a la preparación de esa efeméride. También refuerza una relación con Asturias construida alrededor de iniciativas profundamente conectadas con su identidad social y cultural.

Cuando las piraguas vuelvan a salir de Arriondas rumbo a Ribadesella, el Sella iniciará una nueva etapa de su historia. Faltarán cuatro años para alcanzar el siglo, pero el centenario ya habrá comenzado a tomar forma.