Los empresarios en contra de la tasa turística

Otea y la Cámara de Comercio en contra de la propuesta del Principado, que es de entre 0,5  y 3 euros por noche y entrará en vigor en la Semana Santa de 2027
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El Gobierno del Principado anunció hoy que la tasa turística se aplicara en Semana Santa y los meses de verano, en todos los alojamientos, por un máximo de cinco noches y una cantidad entre 50 céntimos y 3 euros por noche, en función del tipo de alojamiento. Será de carácter voluntario por parte de los ayuntamientos.

La vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, presentó hoy el texto y enmarcó la medida en la necesidad de ordenar el crecimiento turístico del destino. «Queremos seguir creciendo, sí, pero creciendo bien. Asturias vive un gran momento turístico y eso nos exige actuar con responsabilidad para gestionarlo con inteligencia», abundó.

  1. Rechazo a la tasa turística en Asturias
  2. Postura de la Cámara de Comercio ante el impuesto

Rechazo a la tasa turística en Asturias

OTEA, la asociación de Hostelería y Turismo en Asturias, ha manifestado su rotundo rechazo al nuevo impuesto turístico anunciado por el Gobierno del Principado de Asturias. Esta organización considera que la tasa supone una barrera fiscal en un territorio cuya ocupación turística apenas supera el 50% y que aún enfrenta déficits históricos y crónicos en infraestructuras y comunicaciones.

A diferencia de otros destinos que sufren sobresaturación, Asturias no cuenta con un exceso de visitantes sino que presenta la necesidad de una gestión más eficiente de los recursos ya captados a través de impuestos regulares. Desde OTEA señalan que la propuesta de tasa carece de indicadores ligados a la sostenibilidad o compromisos claros para destinar los fondos recaudados a inversiones.

Los servicios citados para justificar la tasa, tales como limpieza, seguridad y mantenimiento, se financian actualmente con presupuesto ordinario. Además, el turismo genera cerca de 500 millones de euros anuales en ingresos fiscales para la región, con 53 millones de estos beneficios destinados directamente a las arcas municipales.

El visitante ya asume el coste de los servicios que utiliza, por lo que imponer un pago extra bajo el pretexto de mejorar estos servicios equivaldría a una duplicidad fiscal sin fundamento, en un territorio que ya tiene una presión impositiva del 37,9% sobre su PIB regional.

OTEA también alerta sobre la voluntariedad de la tasa, que podría provocar fronteras fiscales artificiales y generar incertidumbre. La aplicación diferente entre municipios vecinos podría desviar a visitantes sensibles al precio hacia otros destinos competidores.

El proyecto obliga a los empresarios a actuar como recaudadores forzosos, aumentando la carga administrativa y los gastos en adaptación tecnológica sin recibir compensaciones. Estos hechos se producen mientras la hostelería y el turismo asturiano trabajan intensamente para mejorar la profesionalización y atraer un perfil de turista de calidad.

Desde la asociación se cuestiona la legitimidad de exigir un pago adicional a turistas en una región donde los costes de acceso ya son elevados, debido a peajes como el de la autopista del Huerna y a un servicio ferroviario limitado por obras y retrasos constantes. Imponer esta tasa en tales circunstancias muestra una desconexión con la realidad del mercado.

Conceptualmente, el turismo representa la principal fuerza exportadora de Asturias. Mientras otros sectores económicos rechazan impuestos externos, en el sector turístico se está creando un arancel interno que segmenta el mercado de manera rudimentaria y perjudica a familias con menores ingresos.

OTEA sostiene que el incremento en los servicios municipales vinculados al turismo no se solucionará con nuevos cobros, sino con una mejor gestión. Por ello, proponen redefinir la financiación local y la inversión mediante los presupuestos ordinarios.

En resumen, califican esta tasa como innecesaria y contraproducente, ya que proyecta la imagen de una región que recibe a los visitantes con un mostrador de cobro en la entrada y no con hospitalidad. Para Asturias, atraer turismo y fomentar la inversión resulta prioritario frente a aumentar la recaudación.

Posición de la Cámara de Comercio sobre la tasa turística

La Cámara de Comercio de Asturias también ha expresado críticas hacia la implantación del impuesto turístico que promueve el Gobierno regional. Según esta institución, la medida podría afectar negativamente tanto a la competitividad de Asturias como a la imagen del destino turístico.

Carlos Paniceres, presidente de la Cámara, sostiene que Asturias no precisa esta tasa, ya que la región no enfrenta problemas de saturación o turismo masivo que justifiquen la imposición. También advierte que la nueva carga administrativa y económica caerá sobre los establecimientos hoteleros y alojamientos, que serán convertidos en “recaudadores forzosos” por la Administración.

Paniceres señala que implementar y gestionar la tasa resultará más costoso que los ingresos que se puedan obtener por su aplicación.

La Cámara alerta sobre las consecuencias económicas adversas para el sector turístico y el conjunto de la economía regional. La tasa no solo afectaría la percepción exterior de Asturias, sino que también crearía desigualdades territoriales y reduciría la competitividad frente a otros destinos que no aplican este tipo de gravámenes.

Un efecto adicional señalado es que podrían aumentar las actividades relacionadas con la economía sumergida como consecuencia del nuevo impuesto.

Del mismo modo, la Cámara recuerda que el turismo no representa una carga para los asturianos, pues contribuye a sostener los servicios públicos a través de su aportación fiscal. Se destaca que la región ya soporta una elevada presión impositiva.

Finalmente, la institución cameral destaca que los ayuntamientos ya perciben ingresos fruto de la actividad económica vinculada al turismo, y considera que la prioridad debería estar en una distribución más eficiente de los recursos ordinarios, antes que en la creación de nuevas figuras impositivas.