El Gobierno de Asturias ha presentado el anteproyecto de Ley de Estancias Turísticas, que incluye la conocida como tasa turística aplicable de forma voluntaria por los ayuntamientos y que busca consolidar un modelo de crecimiento sostenible, equilibrado y respetuoso con el territorio. Este pago se aplicará en temporada alta, que abarca Semana Santa y el periodo estival comprendido entre el 1 de junio y el 30 de septiembre. Tal y como aseguró la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, se trata de una medida necesaria «para seguir creciendo, pero creciendo bien. Asturias vive un gran momento turístico y eso nos exige actuar con responsabilidad para gestionarlo con inteligencia». Esta iniciativa afecta especialmente a zonas de gran afluencia turística como el Oriente asturiano, donde la población se multiplica en los periodos vacacionales con la consiguiente presión sobre los servicios públicos habituales del territorio.
La nueva tasa permite destinar recursos a medidas vinculadas con la promoción, protección y desarrollo del turismo sostenible, así como al refuerzo de los servicios y la calidad de la experiencia turística para que «quien nos visite tenga una corresponsabilidad y contribuya a cuidar nuestra tierra como la cuidamos los asturianos y las asturianas», según subrayó Llamedo quien hizo hincapié en que la aplicación de esta tasa no supondrá costes adicionales para la administración local que decida utilizarla, dado que el Principado asumirá íntegramente la gestión del recurso y sus ingresos se destinarán a inversiones relacionadas con el turismo sostenible en los territorios con mayor afluencia de visitantes.
Las diferentes tarifas, que se han establecido tras diversas reuniones con ayuntamientos, representantes del sector y agentes sociales, van desde los 0,50 euros en establecimientos rurales hasta los 3 euros en hoteles de cinco estrellas, siempre por un máximo de cinco noches. También se incluyen las viviendas de uso turístico con una tarifa de 2 euros, cruceros y acampadas temporales en grandes eventos, a las que se aplicará la tarifa más reducida. La tasa turística se aplica ya en otras comunidades y «la experiencia muestra que no tiene impacto en la ocupación pero sí genera un retorno directo al territorio que permite reforzar la sostenibilidad y calidad del destino», añadió Gimena Llamedo. En la norma también se especifica qué personas o visitas están exentas del pago de la tasa, como menores de edad o personas con discapacidad, quienes realicen estancias debidas a causas de fuerza mayor debidamente justificadas o las que se lleven a cabo por parte de deportistas federados para participar en competiciones oficiales, entre otras.
El objetivo de esta medida es que los visitantes puedan disfrutar de nuestro paraíso y contribuyan a su mejora, al tiempo que damos respuesta a los ayuntamientos con más visitantes para mejorar su financiación mediante esta herramienta que permite proteger nuestro territorio, reforzar servicios y seguir avanzando en nuestro modelo basado en la sostenibilidad y la calidad, finalizó la vicepresidenta.