El empresario nacido en Arroes (Villaviciosa) en 1934, que hizo las Américas –y de qué manera–, en la República Dominicana, recogerá el XV Premio Álvarez Margaride a la Trayectoria Empresarial, el próximo 19 de junio. Corripio sigue, a día hoy, al frente de un grupo empresarial con más de 14.000 empleados.
Esfuerzo personal y empresarial
El Premio Álvarez Margaride lo concede la Asociación APQ (Asturias Patria Querida) y Sabadell Herrero, y tiene como objeto reconocer el esfuerzo de personas, empresas e instituciones que hayan destacado por su trayectoria directiva o empresarial y sean ejemplo de tesón, capacidad de innovación y carácter emprendedor; y que además mantengan una estrecha vinculación empresarial, económica o social con el Principado de Asturias.
Compromiso con Villaviciosa y Asturias
Pepín Corripio emigró siendo niño a la República Dominicana, donde ya se habían asentado algunos familiares, allí trabajó codo con codo junto a su padre, Pepín Corripio Estrada, poniendo las bases e impulsado un grupo que hoy en día es uno de los mayores del país caribeño, muy diversificado y con presencia en varios sectores económicos clave como los medios de comunicación, el automóvil, la distribución, combustibles, alimentación, y la industria.
El empresario ya nonagenario, continúa al frente del grupo empresarial y siempre se ha distinguido por el amor por su tierra: Arroes, Villaviciosa, Cabranes... y Asturias, donde siempre ha venido a pasar periodos de descanso a lo largo de los años.
Fruto de ese cariño y apego a su terruño natal es la Fundación Corripio Alonso, una entidad sin fines de lucro, que tiene por finalidad estimular y apoyar a personas, entidades e instituciones públicas o privadas que, de alguna manera, han sido o son pilares en la construcción de valores ejemplares, contribuyendo significativamente al desarrollo de la región, en los ámbitos social, cultural, artístico, patrimonial y de emprendimiento, llevando a cabo así una labor en beneficio de la sociedad.
Pepín Corripio y su Ana María Alonso de Corripio, impulsaron la Fundación, con el respaldo y colaboración de sus hijos: Manuel, José Alfredo, Lucía y Ana Corripio Alonso. El objetivo de la Fundación está muy claro: «ofrecer a la tierra que los vio nacer, parte de lo que ella ha hecho por su familia».