El Ayuntamiento de Villaviciosa trabaja en la habilitación de nuevos espacios de aparcamiento tras el cierre del solar de La Oliva, que dejará de utilizarse con el inicio de obras de construcción, según informan desde el propio Consistorio.
El avance de la edificación de viviendas en el casco urbano ha provocado la desaparición de uno de los principales aparcamientos provisionales del municipio. Este espacio, situado en un solar que perteneció a Gestinor y posteriormente a SAREB, se utilizaba de forma temporal tras un acuerdo alcanzado en 2015 con el Ayuntamiento para regularizar su uso.
La venta del terreno hace dos años a la promotora asturiana Promotora Cadenas y la concesión de licencia municipal han permitido iniciar los trabajos previos a la construcción, lo que obliga a cesar definitivamente su uso como aparcamiento.
Ante esta situación, el gobierno local ya estudia varias alternativas para habilitar nuevas zonas de estacionamiento en solares sin edificar mediante acuerdos con propietarios particulares. Asimismo, se plantea recuperar espacios actualmente cedidos a otras administraciones para destinarlos a aparcamiento y otros usos municipales, siguiendo modelos aplicados en zonas como La Palmera o los terrenos de la antigua Sidra Miravalles.
Desde el Ayuntamiento señalan que la falta de aparcamiento es un problema estructural en Villaviciosa desde hace décadas, vinculado al crecimiento urbanístico experimentado especialmente entre 1999 y 2010, cuando la superficie edificada del casco urbano se triplicó, incrementando el tráfico y la demanda de estacionamiento.
El Consistorio apunta a varios factores que explican esta situación, como la ausencia de un planeamiento urbanístico actualizado y la vigencia de las Normas Subsidiarias de 1997, que no contemplan reservas de suelo para aparcamientos públicos. A ello se suman las limitaciones del terreno y la imposibilidad de construir garajes en muchas zonas debido a problemas de inundabilidad.
También recuerdan el fracaso del proyecto de aparcamiento subterráneo en El Pelambre, promovido entre 2006 y 2009, que finalmente derivó en una solución en superficie tras una inversión pública ejecutada en 2012.
En la actualidad, más del 50 % de las plazas de aparcamiento utilizadas, especialmente en periodos de alta afluencia, dependen de acuerdos temporales en suelos edificables, lo que genera una situación de provisionalidad.
Ante este escenario, el Ayuntamiento plantea incluir como prioridad el análisis de la movilidad y la creación de nuevas zonas de aparcamiento en el futuro Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Mientras tanto, mantendrá la estrategia de acuerdos con propietarios para habilitar espacios provisionales en distintas zonas del casco urbano.
Entre las propuestas a medio plazo se incluyen nuevos aparcamientos en La Villa y en otros núcleos como Amandi, Tazones o El Puntal, así como ampliaciones en zonas de playas y espacios específicos para camiones y logística.