Asturias: tenemos un gran problema
Quiero comenzar manifestando que, tanto en los incendios como en el Covid, Asturias fue la mejor de todas las autonomías de España.
Así que tanto al señor presidente, vicepresidenta, delegada del Gobierno y consejero “para todo”, Alejandro Calvo, fíu del sindicalista de UCA Pepe Calvo, mi más y ¡¡¡SINCERA ENHORABUENA!!!
Dicho esto, que no es poco, el equipo mandatario de Asturias sin “corbartina y trajeado” –como los de Castilla y León–, nos llevaron a otro éxito como en el Covid:
Con dos cojones, qué caray.
Pero Asturias tiene un gran problema, más sencillo de solucionar, de lo que se piensa el equipo mandatario de nuestra región.
La mejor herramienta que Asturias tiene y, con diferencia a toda España, se llama CENTRAL LECHERA ASTURIANA .
Su presidente e ingeniero de Montes, Alberto Álvarez Rodríguez, sabe que tiene un “problemón”, más grande que el del Gobierno asturiano con los incendios. SE QUEDAN SIN GANADEROS ASTURIANOS Y, DE PASO, SIN EL NOMBRE DE SU MARCA. Ya ni podrá llamarse Asturiana. Será “CENTRAL LECHERA EUROPEA”, por citar ejemplo manido. La gran Lechera Asturiana sabe de sobra que tiene solamente 784 ganaderos, que echarán a la Central unos 12 millones de litros de leche al año. Así, a ojo de buen cubero y sin miedo a equivocarme, como mucho esa cantidad asturiana de leche supone un *30% de la que precisa CLAS para llegar a las cifras de venta que declaran.
Si los ganaderos bajan en 5 años (jubilaciones y abandonos), El PROBLEMÓN y cambio necesario de nombre será otra realidad en Asturias.
En una palabra:
Estamos ante la posible “quiebra”, por falta de leche asturiana, de una GRAN EMPRESA ASTURIANA, cuyos accionistas en su inmensa mayoría son asturianos (CAPSA FODD es una sociedad anónima).
Solamente 784 socios-accionistas producen leche. Y tanto el presidente de CAPSA, Alberto Álvarez Rodríguez, como su CEO, José Armando Tellado, –un doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Comillas (ICADE), amén de gran atleta–, saben que tienen no un problema. UN PROBLEMÓN.
Vistos los antecedentes, paso a dar una solución a este “incendiario/lecherario”. Se me ocurre, lo siguiente:
1º.- “Todo aquel que no colabora en solucionar un problema, forma parte de él”. Así que ya lo saben señores Barbón y Calvo, por parte gubernamental. Y don Alberto junto con don Armando, en representación de Central Lechera Asturiana.
2º.- El acuerdo inicial y fundamental es valorar cuánto se precisará, en millones de euros, para pasar de los 784 ganaderos actuales a por lo menos el doble.
Esos nuevos ganaderos tendrán dos funciones fundamentales para toda ASTURIAS:
1º.- Limpiar y mantener los montes, con el consiguiente aumento de pastos para las nuevas ganaderías.
2º.- Encontrar ganaderos con formación similar a los de Arla Foods en Dinamarca (mayor empresa lechera de Europa) para que compren o instalen nuevas ganaderías así como mejorar las existentes, medio muertas y muchísimas por hacer de nueva creación.
Y por parte del Gobierno asturiano, una vez valorado el desastre, cuánto es el monto aproximado de repoblar y limpiar los montes y poner en marcha nuevas instalaciones ganaderas inmediatamente.
Déjense los políticos de actuar como empresarios. Lo suyo ye buscar perres para solucionar estos dos grandes problemones que veo venir. A trabajar duramente, que en cuanto tengamos ganaderos BIEN FORMADOS los montes ya no arderán nunca.
CURIOSAMENTE VERAZ
Resultado:
Los técnicos de CLAS, que son universitarios con alta preparación, a resolver los problemas de ganaderías, limpieza y desbroce de montes. Así como un aumento sustancial de modernas ganaderías, a cuyo mando estarán técnicos con carreras de grado medio, dominando el inglés como poco.
Y por parte del Gobierno de Asturias, don Adrián Barbón como presidente y don Alejandro Calvo como técnico, a buscar perres como llocos pa resolver ese gran problema de la Asturias Rural.
La Asturias Rural es la clave de más del 11% del PIB de la región.
*El 70% de la leche restante procede en su mayoría de la comunidad vecina, Galicia, con muchísimos problemas de incendios. Pues que los arreglen.