Las bicicletas “NO” son para el verano

El título de la magnífica obra teatral  del maestro y estupendo actor, Fernando Fernán Gómez, escrita allá por los años 70 del pasado siglo, nada tiene que ver con lo que hoy escribo.

Hace 34  años escribía en los primeros números de EL FIELATO dos frases que, hoy en día y con cara de “panoyos”, casi todo el mundo las utiliza,

1º.- VER Y SER VISTOS, DE CONDUCTORES LISTOS (La luz de cruce por el día te ayudará). Hoy en España es obligatoria.

2º.- SI ERES UN BUEN CICLISTA, LLEVA SIEMPRE UNA LUZ A LA VISTA (La luz de una simple linterna te ayudará).

Hoy, y aunque no es obligatorio, vemos a muchos ciclistas con una luz roja destellante en la parte trasera. Los más avezados ponen una blanca con destellos delante.

Pero mi reflexión en estos momentos va un poco más adelante y, que como siempre, tardarán décadas en legislar para que ello se cumpla.

Uno de mis mayores “problemas” es ver donde los demás no ven y, encima, contarlo.
 

LAS BICICLETAS

Una bicicleta subiendo EL FITO (por citar un ejemplo)  a 5/10 kilómetros por hora, es un auténtico dislate. Detrás de la diversión del ciclista, se forman caravanas de coches y autobuses impresionantes. Eso lleva –en tal carretera estrecha– a que se convierta en UN PELIGRO total y un incordio para los turistas que viajan en otros medios más adecuados.

No digo nada cuanto se juntan en grupo de cinco, 10 o más ciclistas, echando carreras entre ellos para su propio deleite y fastidio de los de la caravana, formada gracias a su diversión. Una barbaridad, muy sencilla de solucionar, pero que nadie se pone manos a la obra para evitar en agosto tal anomalía.

Hace décadas escribía que si a los Lagos se dejaba seguir subiendo y bajando en coche, se iba a liar una muy gorda. Esa carreterina que sube a tan singular lugar iba a quedarse atascada sí o sí, y más de un coche iría montaña abajo, porque era muy complicado cruzarse.

Así, en el año 2004 se prohibió subir a todo tipo de vehículos a los Lagos de Covadonga en época estival. Solo taxistas y ALSA. Cuánto trabajo costó convencer a la hostelería de Cangas de aquella necesaria regulación. DÉCADAS DESPUÉS NADIE LO PONE EN DUDA.La medida era más que necesaria. Como necesaria es una regulación para lo que les explicaba, porque la Bicicletas “NO” son para el verano.

Uno de mis mayores “problemas” es ver donde los demás no ven y, encima, contarlo.