Es indudable que construir un camino (Poncebos-Caín) era sumamente necesario para el mantenimiento del canal de agua de la central eléctrica de Viesgo, en Camarmeña / Poncebos, que también suministra a la Central de Arenas de Cabrales. Ese precioso camino se convirtió, hace décadas, en la conocida Ruta del Cares, que hoy es transitada por más de 250.000 personas, al año. Muchos días de verano 4.000 caminantes.
Una barbaridad de gente que utiliza un paso no construido para ese fin y que, para ser ruta turística, hay que invertir anualmente importantes cantidades de dinero público, que se podría recaudar de los usuarios de la citada Ruta del Cares.
No entiendo cómo el presidente del Principado y el alcalde de Cabrales, no caen en un asunto primordial. Hay que regular tal descomunal disparate, o morirá de éxito tal “asunto rutero carestero”.
Todo el mundo, mochila en mano y bastón se dispone a hacer una ruta, mucho más peligrosa de lo que se cree, máximo con el brutal cambio climático que nos asola. Ojo… si usted es de la formación política Vox-PP, como ellos dicen y mantienen que lo del clima es mentira, pues para usted no hay peligro. Cada vez hay más argayos y, si no se pone arte, ese tan atractivo paseo del Cares morirá de éxito. No quedará más remedio que cerrarlo.
La seguridad lo primero
Para hacer esa ruta, cada paseante debería de cumplir unas reglas básicas:
1º.- Dejar el coche aparcado en los lugares establecidos para tal fin, nada de llegar a Poncebos y alrededores.
2º.- Al igual que a los Lagos de Covadonga tienes que coger un autobús, en Arenas de Cabrales deberían de obligar a coger el autobús a Poncebos, que por 3 euros te lleva ida y vuelta.
Las personas que viajan en coche que se dirijan a Camarmeña, Tielve, Sotres y otros puntos en esa ruta circularían sin problema alguno.
Como en Poncebos ESTARÍA TERMINANTEMENTE PROHIBIDO APARCAR la carretera no estaría invadida por coches mal aparcados y los que fueran a los pueblos circularán sin problemas.
3º.- En aras a la conservación y precaución, de cara a posibles desprendimientos, a la entrada de la ruta se proveerá a cada caminante de un casco de seguridad a devolver en Caín o Poncebos según se haga la ruta.
4º.- Se asignará un precio acorde al servicio, similar al que se cobra por subir a los Lagos en autobús.
Beneficios y control
Lo primero, la SEGURIDAD del paseante. Lo segundo, con el dinero recaudado por la utilización del casco, una importante cantidad se destinaría a obras de mantenimiento y reparación en época no estival de toda la ruta, para evitar cierres y accidentes, que van cada vez a más.
De esta manera evitaremos aglomeraciones inútiles y tendremos muchísima SEGURIDAD.
De paso, los ayuntamientos crearán unos puestos de trabajo (entrega y recogida de cascos) y, el resto de temporada, esos mismos trabajadores se dedicarían a la revisión y mantenimiento de la ruta.
Resumen de los resúmenes:
Ahora pagamos a escote pericote (con nuestros impuestos) los arreglos y mantenimientos de la Senda del Cares. Pues el que utilice tal senda que pague casco y mantenimiento.
La seguridad hay que pagarla cuando utilizas un camino no pensado para tal fin.