Mordazas para Aforados varios

El actual presidente de España, que va con los de la feria y vuelve con los del mercado, dijo en su día que suprimiría aquella simpática Ley Mordaza – amparada en el ángel Marcelo– del simpático ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, hoy envuelto en números temas judiciales (con fuego amigo).

La ley en cuestión, para despistados y poco leídos, se la explico yo en un pispás:

“Impacto en Periodistas: Ha sido criticada por limitar la libertad de información y expresión, afectando la capacidad de documentar protestas y actuaciones policiales”.

Y aquí entra el ángel de los “bemoles” a tocar los mirlitones. Como te pases un poco, pa la trena y a pagar a los abogados.

Pues con el jeta del Marcelo y su homólogo actual, el señor presidente vuelve a no cumplir sus promesas electorales y de paso deja a los periodistas  con el pompis al aire. Ta bien.

Aforados

Es una simpática Ley que, salvo en siete comunidades autónomas -Cantabria, Islas Canarias, Islas Baleares, La Rioja Murcia y Aragón- en la que tal membresía fue anulada, por honradez y coherencia de sus políticos, el resto siguen siendo juzgados, con la misma igualdad que dice la Constitución.

Por tal motivo el Popular Mazón sigue por ahí tan pichi, tras desatender a sus representados en la dana valenciana. Y así murieran 290, como 500 personas, este jeta sigue en el tingláu atecháu. Lo mismo que Feijóo y otros de similar catadura.

 A estos “fenómenos”, los juzgan los amigotes previamente situados por otros idem.

¿Qué miento? El juez Marchena no llegó a su omnipresente puesto de acuerdo a lo establecido. Arribó a tal Estamento por voluntad y entendimiento con el Popular Divar.

Manuel Marchena

Fue “arropado” para su ascenso al Tribunal Supremo por figuras dentro del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), destacando Carlos Divar (como presidente del CGPJ) y su cercanía con el Partido Popular (PP). Pues gracias.

El juez Popular Peinado, sin oposición a la Magistratura, ahí lo tienen mareando al personal y tal y tal.

Trenes

La prensa, a falta de noticias, en cuanto hay una desgracia (lease dana de Valencia, tren descarrilado; Torres gemelas en EEUU) y cosas así tienen días y días para noticiar de lo mismo.

Se olvida la prensa “parroquiana y de sucesos española” que el señor Trump presidente –de momento– de EEUU, salió en ambulancia del juzgado, cuando unos jueces de verdad, lo “empitonaron” por gran golferas y sabe de sobra que su lugar a partir de no mucho tiempo será la cárcel, según informa Derk Will, periodista Republicano y Premio Pulitzer de 1977, amén de muchísimos periodistas de verdad americanos, que no se detienen en sucesos.

Derk Will, pa entendemos, es de los periodistas de cabecera del Trump. Eso aquí no se cuenta, se distrae al personal con el “apropiamiento” de la mano de Trump de Groenlandia. Como si no supieran los “popes a precio de oro” de la Unión Europea, que Trump ya no puede mandar nada, sin previa autorización del Congreso y Senado. 

No… de eso no se informa, se calla que, si no,  ya no podemos escribir de desgracias.

Pasen, pasen y vean cómo baja el dólar en caída libre.

Cinturones en el tren

Detesto la carnaza informativa, ya descrita anteriormente. Pero si me fijo:

Coches con velocidad máxima 120 Km/h cinturón de seguridad obligatorio.

Autobuses con velocidad máxima 100Km/h cinturón de seguridad obligatorio.

Camiones con velocidad máxima 90Km/h Cinturón de seguridad obligatorio.

Trenes veloces tipo, Ave, Alvia y otros. Cinturón de seguridad: no tienen cinturón de seguridad obligatorio, porque materialmente no lo tienen. Cuando hay un accidente, no vean cómo caen los viajeros. Muchos se matan y, el más afortunado, sale como puede del convoy hecho una pena.

Yo mataba al desgraciado que no obliga a llevar cinturón de seguridad en los trenes. Son decisiones de políticos, ignorantones en su gran mayoría en tales asuntos.

Nunca olviden que las grandes cabezas pensantes políticas, por no saber, ni tienen que saber conducir. Suelen tener coche oficial con chófer y la gran mayoría están aforados.