Oposiciones: la plaza en propiedad
El pasado fin de semana se celebraron variopintas oposiciones con miles de ciudadanos participando .
Vuelvo a pensar de nuevo en las oposiciones, para mí un sistema injusto y desfasado.
Tú te apuntas a una oposición, estudias y repites como un papagayo* cientos de cosas, tipo la Constitución.
Ya no digo nada si tu oposición es a juez, notario, registrador de la propiedad u otras. Esas si que son de auténtica locura y nula eficacia. Para estas oposiciones, te dicen sin rubor alguno que, por lo normal, te has de pasar unos cuatro años memorizando leyes como un papagayo con un preparador (suele ser un juez, registrador, etc.) que, por costumbre, cobra sin dar factura para no pagar a Hacienda.
Te tiras cuatro años como un “campeón” memorizando leyes y más leyes a razón de ocho horas diarias. Vamos, un papagayo profesional.
Pero claro, esto de las oposiciones para obtener plaza en propiedad, o salvoconducto para “mangarla” legalmente, es un sistema que viene de siglos atrás cuando el sistema de mensajería más eficaz era la “paloma mensajera”. Ta bien.
El funcionario tiene un buen horario, un sueldo fijo y sobremanera: la plaza en propiedad.
Casi 6.600 opositores se presentaron para 261 plazas de Auxiliar de Enfermería. Doy fe (sin ser notario) que en mis múltiples estancias en hospitales y, por regla general, la mayoría de los trabajadores de este sector son gente amabilísima, trabajadora y compasiva. Pero siempre hay el grupo, de los de la plaza en propiedad, que no pegan ni chapa.
Y digo yo:
En estos tiempos de la inteligencia artificial, que todo lo llevas en el bolsillo del móvil, tanto leyes, como todo, ¿por qué no adaptarán el sistema de oposiciones a los tiempos actuales?
Pero para “papagayear” menos te pasarías un periodo de prueba de unos meses o en el puesto al que optas en la oposición, con plaza en propiedad y luego ya obtendrías tu plaza, si demuestras que yes un gallu en tu cometido.
Pero ojo: SIN PROPIEDAD, nada de para toda la vida, con lo cual la eficiencia del empleado sería óptima. Se pasarían muy pocas horas de “papagayo”, aprendiendo la Constitución, por poner ejemplo manido.
Pero eso sí, demostrando en unos meses de prácticas tu eficiencia, tu grado de responsabilidad y así obtendrías plaza en propiedad, pero no para toda tu vida. Nohomenó. Para cinco años, a renovar si es que vales.
Obviamente para tener entrada en ese puesto de trabajo sin derecho a propiedad, tendrás que tener tus estudios o preparación requerida.
Dicho sea de paso, los planes de estudios de los diferentes grados siguen siendo muy parecidos a los de siempre, donde el sistema papagayo impera.
Siempre me asombró y estimo con muchísimo respeto los años de “papagayo” de los médicos.
Eso sí, en sus 13 años de estudios para ser residente, de a 1.200 euros al mes, hicieron muchas prácticas, y también papagayearon para hacer la oposición famosa del MIR.
Un disparate, oiga, un disparate. Pero es un buen sistema para tener plaza en propiedad, con salvoconducto para trabajar lo que quieras y lo que tú no trabajes, que lo realice el compañero que es trabajador y no se aproveche de la plaza en propiedad.
Así las cosas, les cuento un caso muy cercano mío. Mi hijo pequeño, que es técnico en Infraestructuras Ferroviarias, cuyo cometido es manejar trenes de obra, palas, grúas y que sé yo la cantidad de aparatos. Tuvo que papagayear para aprenderse la Constitución, “muy” necesaria para aprobar la oposición antes citada. Con dos cojones, sí señor.
Eso sí. Una vez que apruebes la oposición, nada sencilla dicho sea de paso, por cada máquina que operes, te hacen un examen teórico y práctico de la misma. Lo llaman habilitaciones de tipo. Y para operar cada máquina, sea tren, grúa, pala, demostraste a los examinadores de turno que dominas el asunto y que la Constitución y leyes al efecto, las llevas en el móvil tan ricamente.
Cierto, en esos puestos de trabajo, la plaza no es en propiedad y si la vas a mangar, no dudes que te van a echar.
Por eso en su profesión no abundan los técnicos, y rara es la semana que no le manden otra oferta de trabajo.
Y ¿cuál es el motivo? Pues que tiene habilitaciones, para muchas máquinas y que sabe de lo suyo sin “papagayear” lo que no está escrito en los papeles. Cosas que pasan.
PELAYO ROCES
Me entero que falleció Pelayo Roces, un señor singular, íntimo amigo de otro más singular, que fuera presidente de Asturias (hasta que lo echaron) y ministro plenipotenciario en los gobiernos de Aznar. Cascos y Roces seguramente participaron activamente para que los asturianos sigamos apoquinando cada vez que salimos y entramos de la región por el Huerna. Ta bien.
*Papagayo., animal que a base de repetir y repetir frases las memoriza. Y luego hasta las cuenta