De aquellos polvos, estos lodos (II)
Resumen de los resúmenes:
La justicia, en la que yo no creo y tengo que acatar por narices, manda más que los políticos.
Los jueces son unos señores que memorizan leyes como papagallos, durante años. Y ellos las interpretan y cursan en instrucciones judiciales, que pasan de las 50 000 páginas. Y encima tienen la “indecencia de decirlo”, porque a ver quién se acuerda de lo que pone en la página 5 432, cuando va por la 40 000. Dato: una página tardas en leerla como poco dos minutos. Un día laboral tiene 480 minutos, que da para 240 páginas. Echen cálculos y ya verán uno de los motivos por los que la justicia es tan lenta.
Y no sería mejor que, para ser juez, una vez que se hiciera abogado pasara tres o cuatro años “picando pleitos” y luego ante un tribunal demostrara lo que sabía.
Y de cuándo data este sistema de selección de jueces por oposición. Creo que de finales del siglo diecinueve, que no lo escribo en letras romanas, para que nadie lo confunda con una quiniela XIX.
Y en Valencia, lo peor, amén de las muertes (que dan muchos titulares), “mataron” a cientos de miles de familias que dejaron hasta sin calzoncillos. Y no pasa nada, como aquí en Asturias con lo de COGERSA (conglomerado de basuras dirigido d’aquela manera), que como no se acordaron de tener un seguro ya lo pagaremos a escote pericote. Pero la señora Consejera sigue cobrando todos los meses.
Como lo de Mazón (los daños que presuntamente causó) lo pagaremos todos los españoles de la misma manera: a escote pericote.
Pobres valencianos, en manos de quien están y seguirán estando. Y que nadie espere que, si mandan otros, lo harán mejor. Siempre habrá un juez que lo afine.