Salario mínimo: café para todos
No me parece en absoluto mal que el salario mínimo se suba. Pero no es lo mismo que suba en un pueblo de Asturias, que en Madrid o Barcelona. Me explico.
Subir el salario mínimo en Madrid unos 20 euros ayudará a los que trabajan, y son pobres en Madrid o Barcelona, aún trabajando.
Pero en Soria, Teruel, Asturias, esa miseria de subida lleva a muchísimas empresinas –que las fríen a impuestos e inspecciones fiscales– a echar personal, o reducir plantilla. Porque a esas empresinas de dos a diez trabajadores que producen con escasísimo valor añadido, como una peluquería de pueblo, que tiene un par de empleados; una tienda de barrio; un bar de comidas en un pueblo, que tiene dos empleados y da 10 comidas los domingos y punto, un tallerín de mecánica, y tantas y tantas empresinas, que con las subidas de intereses bancarios (a la vez que los bancos se anuncian en los medios de comunicación faroleando de los miles de millones de euros, que ganaron más este año, de la que echan y echan a personal sin piedad).
Las subidas de la electricidad a precios desorbitados, pero igual en el pueblín que en Madrid o Barcelona, hace como estamos viendo cada día cerrar pequeños negocios que dan de beneficio lo justo tirando a menos.
Conozco muchísimas empresinas que, al final de año, logran ganar 10.000 euros y encima les piden el 25% de impuestos. Coño a estas prubinas déjenles hasta un dinerín para que no cierren, y al Corte Inglés o Hunosa que les apliquen en condiciones, que sus ganancias van en cientos de millones de euros.
También conozco que a la RTPA, para no dar en quiebra, el Gobiernín tuvo que apoquinar 30 millones de euros, encima de los millones que se destinan actualmente según el presupuesto (caros informativos locales, copia estricta de lo que pone LNE y El Comercio). Pero a esos no solo no los inspeccionan, les dan dinero a espuertas, porque gastan lo que les viene en gana y el Gobiernín regional mira para otro lado. O Arcelor Mittal, que les dan millones a tutiplén, para que no cierren, y luego ya vamos viendo (y les dirán al Gobiernín: «o pones más pasta o cerramos»). Y esos políticos que aplican lo del café para todos, porque hacerlo como Dios manda, da mucho trabayu. No puede ser.
Conozco a camioneros que tienen dos vehículos. Uno lo conduce el dueño y otro un chófer, pero ese otro lo tiene que malvender porque NO PUEDE PAGAR tanta subida de todo, mientras el Gobiernín da millones a Duro Felguera, para que no quiebre como la RTPA, por citar ejemplos manidos.
Y amiguinos eso no puede ser.
Porque también conozco a ganaderos que emplean a dos operarios y tienen que echar a uno, porque no les da.
En Valencia, tras el desastre de la DANA, cerrarán cientos de empresinas que tenían de dos a cinco empleados, porque son empresinas que generan muy poco Valor Añadido y no pueden pagar para arreglar el pequeño negocio, arrasado por la Dana de Mazón, PORQUE NO TIENEN DINERO para poder seguir.
Resumen de los resúmenes. La subida de 20 euros el salario mínimo –que es una miseria– y que de los mismos el Estado ya te cobrará al pequeño tendero otros 10 más por cuotas a la Seguridad Social, no puede ser igual en toda España. Si fueran esos 20 euros, QUE ES UNA MISERIA, los 10 para el trincón Estado, otro robo como el 20% de la lotería, llevarán a que veamos a mucha más pobre gente y “algunos jetas” (café para todos) cobrando 480 euros o los del salario mínimo de inserción (que te vuelven loco a papelotes y no tramitaron ni el 20% ), pues ya me dirán.
Un total despropósito, para jorobar a los autónomos y que tengan que prescindir de personal y, ya que estamos, tener un coste superior para las arcas del Estado.
Ese Estado que sabe que se defraudan al año más de 90.000 millones de euros, pero como son de empresonas y ricachones, nadie los inspecciona ni los sanciona.
Pero qué coño democracia tenemos –de a papeleta cada cuatro años– cuando nadie sabe ni quiénes son los diputados autonómicos y ya no les cuento senadores y diputados nacionales.
¿Y saben cuál es el motivo de no conocerlos? Porque jamás vienen por los pueblinos para ver lo que necesita la gente y los pobres alcaldes –que sí lo saben–, se las ven y se las desean para poder atender a las necesidades vecinales, porque a los del Gobierno les importa un bledo. A esos que demontres los vamos a conocer, si incluso nadie sabe quiénes son los concejales de Oviedo, Gijón, Avilés o muchos lugares. Y otra vez, ¿saben por qué no se conocen? Porque jamás van a ver a los que “dicen representarnos” y les debe importar un carajo lo que nos pasa y las carencias que tenemos.