Alexis de Tocqueville es el autor de un ensayo sobre El Antiguo Régimen y la Revolución. Indica que este nombre, AR, fue puesto por los revolucionarios franceses para minimizar su impacto sobre la insurrección que estaban protagonizando. Sabían bien que el diccionario es, después de la guillotina, la que porta la cuchilla más afilada y, por tanto, el controlarla es fundamental.
Ahí se quedó la definición para siempre: «Se bautizó lo que abolía» y, fueron los contrarios al concepto los que lo definían. Talleyrand opinaba, sin embargo, que «los que no conocieron el Antiguo Régimen nunca podrán saber lo que es la dulzura del vivir». Todo depende de cómo te vaya en ello. De todas formas parece más apropiado hablar de tradicionalismo o conservadurismo que de antiguallas regimentales.
Un hombre de éxito
Francisco de Paula Caveda y Solares (Villaviciosa 1760-1811) era un hombre prospero, dispuesto a abrirse camino para labrarse un porvenir, de acuerdo a las necesidades de la época. Era un hombre de éxito, inteligente, dinámico y capaz. Fue a estudiar a Madrid donde se hace juez, profesión que después ejerce en Villaviciosa.
Solares
Practica todo aquello que le posibilita el Antiguo Régimen: es mayorazgo de su familia junto a su mujer Florencia Nava; es juez y Alcalde de la Villa; es bablista -la mayor parte de los ilustrados no eran partidarios del ‘dialecto’ asturiano al que consideran contrarrevolucionario en su estudio y ensalzamiento-; aclama el papel del rey en un momento difícil de la historia de España, así escribe su Himno patriótico en loor de Fernando VII (1808); es católico como el 99% de la población y, por si esto fuera poco, acoge a un cura que es perseguido por los revoltosos franceses -hay varios en la villa-; traduce un libro del conocido jesuita Agustín de Barruel, exiliado francés, titulado Historia del clero durante la Revolución francesa, que habla de las persecuciones de los sacerdotes en el país vecino, en total son 40.000; mantiene relación con otro exiliado francés, Francisco Pertinelli; es miembro de la Junta General del Principado de Asturias, una cámara de descentralización del Antiguo Régimen que poco después sucumbe ante las maniobras liberales; defiende la estructura estamental y piramidal del régimen; estudia las tradiciones antiguas de su patria: la Cortes de León, Límites y situación de los astures trasmontanos, Lápidas antiguas de Amandi, Fuentes, Valdebárcena, Deva… Frases, etimologías, locuciones, modismos, adagios y cantares del dialecto asturiano, Diccionario histórico de los poetas asturianos…
Amigo de Jovellanos
Es hijo de Antonia del Portal Solares y José Caveda y Mones, padre de José y Rita, amigo de Jovellanos a quien le dedica una Égloga y un Canto en verso libre. Miembro de la Real Academia de la Historia donde trabaja con ahínco a partir de 1805. Hace una magnífica Descripción geográfica e histórica de Villaviciosa, una verdadera y detallada historia maliaya. Informa a Pascual Madoz para la elaboración de su Diccionario geógrafico, estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Es compañero de batalla de varios maliayeses, entre ellos Bruno Fernández Cepeda, el cura ‘reccionario’ y bablista del Mercáu Vieyu, que bautizó a su hijo José, o el médico José Madiedo con quien mantiene afinidad en temas históricos.
Existe la excentricidad de catalogar a toda una generación maliayesa como liberales, cuando no lo eran, al menos inicialmente. Villaviciosa y Asturias habrían sido, supuestamente, la flor y nata del liberalismo patrio. Habría que preguntarse, quizás, si era liberal Plácido Jove y Hevia o el ‘cacique’ Alejandro Pidal y Mon, pues como tales pasaron a la historia, aunque, sobre todo el segundo, fue martillo de liberales y republicanos. Es necesario no retorcer tanto la historia de acuerdo a nuestros intereses actuales, y ser más ecuánimes al encajarlos en una u otra bandería.