La absolución de Cascos
A falta de conocer si el recurso presentado por la Fiscalía modifica la primera sentencia, la decisión judicial en la querella contra el expresidente de Asturias, Francisco Álvarez-Cascos, por sus compañeros de partido exonera al veterano político gijonés de los delitos de apropiación indebida de los que se le acusaba.
En un principio, el conflicto de intereses, desde el punto de vista administrativo, favorece los intereses de Álvarez-Cascos pero, desde el punto de vista político, no cambia nada en la tormentosa relación entre ambas partes.
Cascos sale indemne y triunfa desde el punto de vista jurídico frente a lo que es la actual dirección de su partido, pero la victoria jurídica, como muchos de vosotros sabéis, no tiene porqué ser concordante con las consecuencias políticas.
Personalmente no entiendo que al líder de un partido político se le permita incluir en la relación de gastos de su función cuestiones particulares suyas y de sus familiares pero, si existe un acuerdo tácito entre ambas partes, como asegura el fallo judicial, no parece pertinente que este que os escribe se ponga exquisito a la hora de criticar. Ya son todos mayorcitos para saber a qué pactos llegan.
Da la impresión de que, a primera vista, los actuales dirigentes de Foro Asturias, el partido creado por Álvarez-Cascos, han tenido que enviarse su demanda y no podrán recobrar el dinero que reclaman por los supuestos gastos superfluos, siempre que esta posibilidad no la eche por tierra otro tribunal.
Por tanto, Cascos sale indemne y triunfa desde el punto de vista jurídico frente a lo que es la actual dirección de su partido, pero la victoria jurídica, como muchos de vosotros sabéis, no tiene porqué ser concordante con las consecuencias políticas.
Y ahí quería llegar yo. Ni la sentencia garantiza el reintegro del querellado a su partido ni se le garantiza un acercamiento a los actuales responsables. De todas formas, ni creo que Cascos quiera volver ni que los responsables de Foro le inviten a afiliarse de nuevo.
¿Qué podemos sacar en claro de esta situación? Pues poca cosa, pues los acontecimientos ya no tienen vuelta de hoja ni Cascos está en la misma circunstancia política de cuando el PP le denegó su candidatura a presidir Asturias y cometió otro más de sus errores estratégicos. Pero eso ya solo son aires de nostalgia.