Alquilámoste

El debate fundamental sobre el problema de la vivienda que tanto atenaza a España y, por ende, a Asturias, es si se trata de un servicio que genera derechos o es un negocio. Ahí están las claves del conflicto que se genera en la sociedad y es el origen de tantas controversias y conversaciones de chigre.

La Constitución establece que todos los españoles tienen derecho a la vivienda, pero no se ha desarrollado ese artículo hasta el punto de que unos creen que es un servicio por el que se debe pagar al precio de mercado o tiene que estar sujeto a la regulación por los poderes públicos.

Sea una cosa o la otra , lo cierto es que el acceso a un piso por parte de un porcentaje muy elevado de la población es poco menos que quimérico debido a su elevadísimo precio, tanto en lo que se refiere a la compra o al alquiler.

El programa Alquilámoste garantiza a los propietarios de pisos que recibirán el pago del alquiler en todo momento

Los afectados por esa carencia no son solo los jóvenes que se quieren independizar. Trabajadores con sueldos limitados y pensionistas vulnerables son segmentos poblacionales que se las ven y se las desean para tener una casa y dedican al alquiler o a la hipotética un índice de su sueldo que le impide acceder con dignidad a otras necesidades cotidianas.

El Gobierno de la nación ha generado diversas normas para atajar el problema y una ley de vivienda pero no ha podido solventar el embolado. Parece que Isabel Rodríguez no ha acertado a la hora de buscar alternativas y se le achaca una respuesta sumamente conservadora a la crisis. De una forma u otra, se trata de una asignatura pendiente para el Gobierno de Pedro Sánchez.

En Asturias, la Consejería que se ocupa de este asunto ha puesto en marcha un ambicioso programa de impulso de la vivienda pública tan en la vertiente de compra como de alquiler, con una serie de limitaciones en su precio que es ahora objeto de tramitación parlamentaria.

En el  plano del alquiler, la Consejería de Ovidio Zapico y que las atribuciones de esta competencia corren a cargo de Jesús Daniel Suárez, ha sacado a la luz el programa Alquilámoste que garantiza a los propietarios de pisos que recibirán el pago del alquiler en todo momento con un tope tasado que pueda ser asumido por los inquilinos que accedan al mismo y con el aval público que asegura que al finalizar el contrato de arrendamiento, el propietario recuperará su piso en idénticas condiciones que cuando lo arrendó.

Las aristas que provoca un plan de vivienda chocan en Gijón con el impulso que a este asunto le ha dedicado el Gobierno municipal que lo ha concretado en el llamado Plan Llave que prioriza la construcción de casas a rellenar las vacías, pero que no ha podido, hasta ahora, sumar muchas voluntades.

Gijón y el Principado colisionan sobre la cesión de suelo para viviendas para que las construya la empresa autonómica porque la mayoría de Foro-PP cree que dinamita su plan. Es curioso que en Oviedo, donde también gobierna la derecha, su alcalde Alfredo Canteli se ha mostrado más receptivo con la propuesta del Gobierno regional.