Colunga saca la lingua
La lengua asturiana tiene más enemigos internos de los que se supone. Y sus detractores de casa hacen lo posible y lo imposible por hacer descarrilar los proyectos y propuestas que tratan de dar pasos adelante en este ámbito.
No lo digo solo por el tema de la cooficialidad, que también, porque se puede entender que algunos sectores tengan determinadas reticencias a su puesta en marcha, sino por otras normativas absolutamente legales y que ya llevan en vigor unos cuantos años.
Sería bueno que, de una vez por todas, las instituciones hagan cumplir sus leyes,
La Ley de Usos permite que las administraciones públicas registren escritos en llingua que sean presentados en sus dependencias por los vecinos, siempre y cuando se atengan a la normativa vigente.
Pues bien, el Ayuntamiento de Colunga ha rechazado un escrito presentado por una asociación vecinal porque estaba escrito en la lengua de Pachín de Melás, sin ninguna explicación adicional que pueda justificar tal decisión.
Este desatino del concejo colungués fue denunciado por la asociación Iniciativa pol Asturianu que reclama una rectificación inmediata del Ayuntamiento y la aceptación en el registro municipal de ese escrito.
Se da la circunstancia de que Colunga está gobernada por un alcalde de Foro Asturias, un partido que en muchas ocasiones ha demostrado sensibilidad hacia la llingua y en el que militan personas con convicciones asturianistas y nacionalistas.
La izquierda regional se negó a combayar con los impuestos, porque una conquista no se cambia por otra.
Incluso se llegó a pensar que Foro Asturias podría sumarse a la propuesta de cooficialidad porque en la anterior legislatura su único diputado llegó a coquetear con tal posibilidad, si bien todo quedó en nada.
Ese diputado y secretario general de la formación, Adrián Pumares, llegó a exigir al Gobierno asturiano importantes rebajas fiscales para apoyar con su voto la cooficialidad de la llingua. Este chantaje no surtió efecto, porque la izquierda regional se negó a combayar con los impuestos, porque una conquista no se cambia por otra.
Sería bueno que, de una vez por todas, las instituciones hagan cumplir sus leyes, mediante las instancias oportunas, para que el oportunismo de algunos no limite las leyes que las autoridades correspondientes puedan saber a qué atenerse. Y después, ya se atarán los nudos que favorezcan avances en el reconocimiento de la llingua. Como la cooficialidad.