Los pequeños aprendices
Este pasado mes de septiembre, el Principado, a través de la Consejería de Educación, inició el primero de los cursos para los más pequeños de las familias que comienzan su ciclo vital con la enseñanza. Y el resultado, hasta el momento, es bastante satisfactorio según todas las fuentes consultadas.
Asturias apuesta, de esta manera, por una forma más que interesante de convertir las tradicionales guarderías para niños de 0 a 3 años en el primer ciclo de aprendizaje para acostumbrar los más guajes de nuestra tierra a caminar por un modo formativo que le irá llevando, a medida que cumplan primaveras, desde los primeros cursos hasta la Universidad.
Es muy revelador que la concepción de Les Escuelines sea un paso adelante en el aspecto público de la enseñanza y que se impulse como acción gratuita, sin coste para los usuarios.
Les Escuelines es un modelo más que interesante que abarca todo el territorio asturiano y que tiene especial incidencia en el ámbito rural. Quizá sea demasiado pronto para valorar con criterios objetivos, pero los objetivos a cumplir son muy importantes para el modelo educativo.
Es muy revelador que la concepción de Les Escuelines sea un paso adelante en el aspecto público de la enseñanza y que se impulse como acción gratuita, sin coste para los usuarios.
Porque, a mí juicio, es fundamental el concepto gratuito. Sencillamente porque los padres y las familias con menos recursos son los que más necesitan abordar el futuro escolar de sus hijos con garantías de que no mermaran su economía y de que estarán abiertos a todas las oportunidades que se presenten para mejorar su conocimiento y su educación.
Que en las zonas menos pobladas y en los pueblos de extracción rural se hayan incorporado estas escuelinas demuestra una enorme sensibilidad y un deseo igualitario para que no sean siempre los grandes núcleos poblacionales los que se llevan las principales inversiones.
En los próximos cursos está previsto que Les Escuelines crezcan tanto en número como en concejos y, de esta forma, podrá hacerse la sociedad asturiana una idea de lo que puede resultar de la experiencia.
De una forma u otra, todos los sectores implicados en la enseñanza sostienen que este modelo es un paso adelante fundamental para una posición cada vez más mayoritaria, tendente a potenciar un fin integral para la educación. De su éxito dependen grandes avances para las nuevas generaciones.