El presupuesto rojo

No ha recibido con buenos ánimos la derecha de PP y Vox el rechazo a las enmiendas a la totalidad que sus partidos han planteado al presupuesto del Gobierno del Principado, que ha contado con el apoyo de toda la izquierda, porque los intereses económicos de los conservadores y de la ultraderecha han quedado relegados por la necesidad de poner en marcha medidas sociales y de apoyo a los menos favorecidos.

Los argumentos de los opositores al acuerdo presupuestario han sido ya reiterados en otras discusiones de las cuentas regionales: los impuestos y la dedicación del dinero de los tributos de los asturianos al gasto social. Incrementos de las aportaciones de los ciudadanos que el portavoz parlamentario de la derecha sitúa en un 67%, aunque este porcentaje es considerado excesivo y demagógico por parte de las organizaciones que han dado su visto bueno a la oposición a la devolución de las cuentas.

Parecía cantado que el presupuesto autonómico iba a tener el apoyo mayoritario de la izquierda, que conforman una mayoría absoluta de 23 diputados, entre PSOE, Izquierda Unida y Podemos (o mejor dicho Covadonga Tomé, que es la portavoz de esta organización en el Grupo Mixto), pero también se ha sumado, inicialmente a  esta iniciativa el único parlamentario de Foro Asturias, Adrián Pumares.

En medios políticos se concede relativa importancia al apoyo de Foro Asturias, porque se trata de seguir seduciendo al partido que creara en su día Francisco Álvarez-Cascos para poner en marcha una coalición de partidos que lleguen a adoptar la cooficialidad del asturiano.

En realidad, el respaldo de Foro no le era absolutamente imprescindible a la izquierda para rechazar la enmienda a la totalidad de las dos formaciones de la derecha, pero sí sirve para no polarizar excesivamente las cuentas y para que una formación de derechas como es Foro Asturias se sume a la reivindicación del gasto social como eje de los presupuestos del próximo año. Todo hace prever que Pumares se sumará en la próxima sesión plenaria a la aprobación definitiva de las cuentas autonómicas.

En medios políticos se concede relativa importancia al apoyo de Foro Asturias, porque se trata de seguir seduciendo al partido que creara en su día Francisco Álvarez-Cascos para poner en marcha una coalición de partidos que lleguen a adoptar la cooficialidad del asturiano. En este mandato, al menos, ni siquiera con la formación forista se tienen los votos suficientes para plantear una cuestión de mejora de la llingua en el Estatuto de Autonomía, pero nadie se opone a que el cortejo entre la izquierda y Pumares pueda dar resultados importantes en los próximos años.

Recordemos que el propio Adrián Pumares frustró en la anterior legislatura un posible acuerdo por la cooficialidad al plantear como chantaje para dar su respaldo la rebaja de la fiscalidad, lo que irritó sobremanera al Gobierno y al conjunto del ámbito del asturianismo. Parece que el cabreo ha pasado y ahora se ve bien que se retomen las buenas relaciones, aunque en la izquierda no se tienen todos los elementos de tranquilidad precisos para fiarse.

Tanto PSOE como Izquierda Unida (en su nombre oficial Convocatoria por Asturias) valoran de manera muy positiva la incorporación de Covadonga Tomé al bloque presupuestario, ya que las conversaciones para sumarse fueron difíciles pero leales, y se considera que es una suma muy importante para mantener la mayoría absoluta de los 23 parlamentarios de la Junta General del Principado.

Jóvenes y tributos, vivienda y salud mental son los elementos claves que configuran las ideas presupuestarias para el próximo ejercicio en Asturias. Son 6.664 millones los que plantea el `proyecto de ley de estas cuentas rojas a las que se ha sumado, por el momento, el único diputado de Foro Asturias. Lo principal para la política inversora de la región está ya en marcha, según sus protagonistas.