Dos veces, dos, has tenido...
¿A quién se le podría ocurrir hacer un ejercicio de racismo y xenofobia en una localidad de la cuenca minera asturiana acostumbrada a recibir con los brazos abiertos, y como un vecino más, a todos los inmigrantes que vienen a esta zona a encontrar trabajo y vivir decentemente? Pues a quién va a ser, al sobrino más cortito de Rodrigo Rato y que oficia de diputado en el Congreso por el partido ultra Vox y que cree que Sotrondio es una especie de barrio de Salamanca en el que solo viven pobres.
El ayuntamiento de San Martín, del que depende Sotrondio, hasta hace algunos años la capital del concejo, aprobó que el colegio de San José pudiera albergar un centro de acogida de inmigrantes que precisan de un lugar donde refugiarse en tiempos inciertos y esa aprobación fue adoptada por unanimidad de todos los partidos que forman el Consistorio porque los habitantes de este pueblo son conscientes de que el lugar es muy necesario.
Pero como el odio anida en algunos corazones, Vox lanzó una campaña contra el colegio San José y sus objetivos; y planteó un escrache
No es casual que estos vecinos sean tan solidarios. En Sotrondio, como en todas las cuencas mineras asturianas, están acostumbrados a recibir a personas de fuera de la región que vienen a Asturias a trabajar; y que se funden con los nativos sin existir grescas de superioridad y tan solo algunas bromas propias de gente noble y honesta, como ese calificativo de coreanos que, de forma cariñosa, dedicaban a los que venían de fuera.
Por esta razón, no hubo problemas para aceptar el centro de acogida que defenderán con uñas y dientes ante cualquier intento de manipular las mentes de los vecinos y hacer política basura a costa de los sentimientos de las personas. Y así lo han demostrado en todas aquellas ocasiones en las que se ha puesto a prueba el carácter hospitalario de los sotrondinos.
No es la primera vez que Sotrondio desbarata los planes de Vox, sino la segunda.
Pero como el odio anida en algunos corazones, Vox lanzó una campaña contra el colegio San José y sus objetivos; y planteó un escrache hace unos cuantos días para mostrar su repulsa por el tratamiento humanitario a los inmigrantes. Y al frente de esta comedia paleta se encontraba José María Figaredo, quien trataba de azuzar los ánimos de la población para que boicotearan el centro de acogida.
Sin embargo un nutrido grupo de vecinos impidieron la mascarada de Vox y mostraron su disposición a defender el centro con el consiguiente cabreo del diputado ultraderechista que, obnubilado por los abucheos que recibía, quiso enfrentarse a los que se oponían a su estupidez. La Policía Nacional consiguió, a duras penas, persuadir al padre de la Patria para que dejara de hacer el ridículo y se volviera a su sitio.
No es la primera vez que Sotrondio desbarata los planes de Vox, sino la segunda. Como dice la canción, “dos veces, dos, has tenido ocasión para jugarte la vida en una partida y las dos te la jugaste”. Y esa determinación de los habitantes de este pueblo minero fue fundamental para alejar los bulos de quienes quieren enfrentar a los pobres de todo el mundo; y así José María Figaredo se fue del lugar con el rabo entre las piernas, mientras las consignas de los defensores de la igualdad se escuchaban en todo el valle del Nalón.