Hubiera sido un auténtico escándalo monumental que las autoridades correspondientes dejaran caer y sin competencias a la Brigada Minera de Salvamento, un icono de la solidaridad entre trabajadores del sector que han escrito muchas páginas gloriosas en la historia de los rescatess de los trabajadores sepultados en la oscuridad de las minas.
Afortunadamente a finales del pasado año, Hunosa llegó a un principio de acuerdo con los representantes de las brigadas mineras de salvamento, que estaban dispuestos a renunciar a su trabajo si no se veían debidamente recompensados por sus desvelos con sus semejantes. Parece difícil que no se rubrique este futuro convenio, pero habrá que estar alerta ante la posibilidad de que alguien de la empresa estatal dé marcha atrás.
Quien haya tenido alguna relación, por mínima que fuera con el mundo de la minería, sentiría, como mínimo, un estremecimiento ante la mera posibilidad de que la Brigada Minera de Salvamento pudiera desaparecer, porque su mera presencia era una especie de garantías de que quienes quedaran enterrados por el carbón, podrían ser rescatados por estos expertos en sacar del pozo a los que habían sufrido un accidente, ya que estaban y siguen estando suficientemente preparados para cualquier eventualidad.
La victoria de la Brigada Minera en la mesa de las negociaciones es un ejemplo paradigmático de la resistencia de los sindicatos y de los trabajadores del sector ante los intentes de desregular las relaciones laborales
Las reticencias de los patronos de la Brigada Minera eran insustanciales tenían poco recorrido argumental. Es cierto que hay menos trabajadores en las explotaciones de este sector, pero, por desgracia, sigue habiendo accidentes y, además, hay otros pozos de nuestra geografía con condiciones de salud laboral menos exigentes y que también merecen que cuenten con la certidumbre de que pueden respirar en lo más hondo de la mina.
Además, la preparación rigurosa y exhaustiva de los miembros de la Brigada Minera les permite afrontar rescate en otros sectores y en accidentes que carecen de una especificidad de socorro. Seguro que todos recordareis la excelente labor de nuestra brigada minera en el auxilio de un niño pequeño en Murcia que se cayó en un agujero y cuyo rescate significó el aplauso y el reconocimiento de toda España.
La victoria de la Brigada Minera en la mesa de las negociaciones es un ejemplo paradigmático de la resistencia de los sindicatos y de los trabajadores del sector ante los intentes de desregular las relaciones laborales y dejar a la intemperie a muchas personas que se sentirían huérfanos si se consumara la intentona de cerrarle el paso a quienes dedican sus esfuerzos a salvar la vida de sus compañeros y de cualquier ser humano.