Emoción y agradecimiento, las dos máximas del Homenaje a las Mujeres Canguesas

Lorena Allende, concejala de Asuntos Sociales, realizando la presentación de las dos homenajeadas.
El salón de actos de la Casa de Cultura de Cangas de Onís, sin un asiento libre.
Pilar González, sobrina de Laudelina.
Laura Coviella, hija de Laudelina.
Laudelina tras recibir su reconocimiento de manos del alcalde de Cangas de Onís, José M. González Castro.
Nadalina recibiendo su placa conmemorativa del Homenaje de Mujeres Canguesas.
Las dos homenajeadas recibiendo el aplauso del público.
Homenaje a las Mujeres Canguesas.
Homenaje a las Mujeres Canguesas.
Laudelina junto a su grupo de amigas, que no faltaron a la cita.

El salón de actos de la Casa de Cultura de Cangas de Onís se quedó pequeño en la tarde de ayer para acompañar a Nadalina y Laudelina, las dos protagonistas del Homenaje a las Mujeres Canguesas que otorga y organiza el Ayuntamiento de Cangas de Onís. Ambas llegaron puntuales a la cita, visiblemente nerviosas y emocionadas, donde fueron recibidas por las autoridades y la música de la Banda de Gaitas Ciudad Cangas de Onís.

Una vez en el salón de actos, la emoción fue en aumento. Lorena Allende, concejala de Asuntos Sociales, ensalzó el peso que este Homenaje tiene para ensalzar el papel de «aquellas que, con su esfuerzo y una determinación admirable, han construido nuestra tierra» para luego describir la trayectoria vital y su implicación en la comunidad de ambas homenajeadas a quienes, como decía Allende, «hoy les damos las gracias además de reconocer la importancia de las mujeres en nuestro presente y nuestro futuro».

Las dos homenajedas junto a parte de la corporación municipal.

Tras su intervención y de la proyección de un vídeo que rinde homenaje a ambas mujeres, llegó el turno de que tomaran la palabra las familias. «Laude es un referente en mi vida, no solo porque sea mi tía sino porque, como mujer, supo convertir el dolor en algo muy grande que es formar parte de una comunidad», fueron algunos de los valores que le dedicó a Laudelina su sobrina Pilar González, su sobrina, quien además leyó tres cartas dedicadas a la homenajeada y ensalzó su «mi tía tan pronto te arregla unos pantalones como te escucha, y lo hace siempre desde la generosidad, desde el amor verdadero».

«Gracias por ser nuestro faro, somos un poco un barco a la deriva cuando faltas algún día estamos como perdidos por casa», continuaba Laura Coviella, hija de Nadalina, «nos hace muy felices que ahora puedes disfrutar un poco de la vida y salir de viaje, y que hayas podido reunirte con tus amigas de antes».