Los pastores se reivindican junto a la placa del Premio Pueblo Ejemplar
«Si este galardón los solicitáramos hoy, no nos lo darían jamás, desde que nos entregaron este premio caímos en desgracia. Nos dieron un reconocimiento por tener un jardín cuidado como teníamos antes los Picos de Europa, un jardín que nos daba de comer. Si teníamos el jardín, teníamos los jardineros, gratuitos, ecológicos, sostenibles... ¿Por qué había que cambiarlo?. Si todo estaba tan bien y nos dieron un galardón por tenerlo todo tan bonito, ¿por qué había que cambiarlo?, esa pregunta me la llevo haciendo mucho tiempo». Estas palabras las dijo hoy, viernes, Chamo Asprón en Linde Bobia. Él fue el encargado de intervenir, en representación de los pastores y ganaderos, en el acto de reposición de la placa conmemorativa del Premio Pueblo Ejemplar de Asturias, que recibieron los pastores de los Picos de Europa en 1994.
Abeledo se dirige a los presentes.
El Ayuntamiento de Onís organizó un acto para reponer el maltrecho monolito y la placa que en su día descubrio don Felipe de Borbón, entonces Príncipe de Asturias. El alcalde de Onís dirigió un acto sencillo, pero muy reivindicativo, al que asistieron la directora de la Fundación Princesa de Asturias, Teresa Sanjurjo; los alcaldes de Cangas de Onís, José Manuel González Castro y de Amieva, Carlos Salazar y una treintena de ganaderos.
Ramón Álvarez, el propietario de la finca donde están el monolito y la placa, aprovechó esta reposición de la placa, 31 años después de aquel 26 de noviembre de 1994, para reivindicar la figura de las mujeres de las familias ganaderas, «sin las pastoras no se entenderían los Picos de Europa como lo son», apuntó.
Teresa Sanjurjo apuntó que «en aquel momento, el jurado del premio de 1994 acertó; y hoy hemos querido estar aquí para recordarlo».